Ficha

País

USA

Año

2005

Título original

The ringer

Duración

94min

Dirección

Barry W. Blaustein

Guión

Ricky Blitt

Reparto

Johnny Knoxville, Katherine Heigl, Brian Cox, Zen Gesner, John Taylor, Jed Rees

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Crítica de El farsante
Autor: bronte
Fecha: 28/10/2006.
Póster El farsante

El farsante

Digerido por bronte

Yo ya no sé qué pensar. ¿Es "El farsante" publicidad encubierta de FEAPS o es la réplica americana a "Crónicas marcianas", programa en el que jamás le hacían ascos a reírse de deficientes mentales, les recuerdo? Si les preguntan a los productores, muy llenos de razón van a declarar que es una comedia amable en la que se da a entender que los minusválidos psíquicos son seres humanos de pleno derecho. Para algo acaban todos la película cantando el éxito de Aretha Franklin,"R.E.S.P.E.C.T". Si me preguntan a mí les diré que si la intención era causar hilaridad viendo cómo un retrasado escupe su comida sobre Johnny Knoxville, no lo han conseguido. Vamos, es que la película no tiene gracia ninguna. Incluso dejando aparte a sus protagonistas, no tiene un mísero gag digno de conmiseración.

Desde luego la cosa no llega a la altura (por lo bajo) de productos patrios tales como "Frikis buscan incordiar", y si bien es verdad que se guardan las formas en todo momento, no llega a quedar muy claro por qué para contar la misma historia de siempre, han elegido semejante telón de fondo, con lo resbaladizo y pringoso que puede llegar a ser. En todo caso, como la misma organización de las "Special Olympics" han dado su aprobación al filme, yo me callo y ahí se las den todas. Respeto ante todo. Al encararme con esta película, terrorífica ya desde su información promocional, suspiré con alivio al ver que al menos Brian Cox estaba en el reparto. Brian, Brian: ¿cuánto te han pagado por salir esos miserables cinco minutos en este subrproducto?, ¿Cómo puedes hacernos esto? El resto del tiempo Jonnhy Knoxville, conocido por ese programa de divulgación científica, "Jackass", chupa cámara demostrando que nadie mejor que él puede hacer de retrasado.

Un chico muy bueno, antes que despedir al conserje de su trabajo le ofrece empleo como su jardinero, con la mala suerte de que el segundo sufre un grave accidente con una podadora, que requiere cirugía, y nadie tiene seguro médico con qué pagarla. A Brian Cox, tío del chico bueno, se le ocurre que éste finja ser deficiente para competir en los juegos paralímpicos de su barrio y llevarse un buen pellizco. El se niega, pero lo hace por el tullido, porque es muy bueno. Él, aunque el tullido también es bueno. Allí conocerá a una asistente social, o algo similar, interpretada por Katherine Heigl y que ha interpretado a la Dtra. Isobel en algunos capítulos de "Anatomía de Grey", y claro, imagínense qué petate. Él se enamora, pero como tiene que seguir fingiendo que es "especial", pues se siente como si le apretaran mucho las gomas de los calcetines. El novio de ella es malvado, el resto de los competidores son muy bondadosos, y un largo etc. que hasta los seguidores de los programas del corazón podrán adivinar. Al final ganarán los buenos, perderán los malos y Dorothy y Totó encontrarán el camino de vuelta a su casa en Kansas.

A mí me ha parecido un pastiche, perdonen el coloquialismo, falto de imaginación, falto de gracia y falto hasta de ácidos grasos polisaturados si me apuran. Y sobre todo, ¿qué está pasando con las películas americanas sobre el deporte? El rollo colectivista de "Stick it (Que les den)", tenía un pase porque la película tenía sus aciertos y sus momentos de gracia, pero, ¿es que a partir de ahora vamos a tener que aceptar que lo realmente bonito en el deporte no es sólo no ganar sino que además todo el mundo tiene que confabularse para conseguir no llegar a la meta? Y no es que yo esté a favor o en contra de la competitividad, pero lanzar un mensaje anti-competitivo en el ámbito del deporte de competición, me parece tan absurdo como recomendar las bondades de la dieta sana en una pastelería industrial. Yo estaré muy desfasada, pero para mí que el objetivo inherente, esencial, órganico de la competición deportiva es ganar. Pero como ahora todo está patas arriba, pues va a ser que no. Cuán equivocados estábamos.

Muy aburrida. Recomendada para deficientes cinéfilos.
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