Ficha

País

USA

Año

2009

Título original

Fighting

Duración

105min

Dirección

Dito Montiel

Guión

Dito Montiel, Robert Munic

Reparto

Channing Tatum, Terrence Howard, Zulay Henao, Michael Rivera, Flaco Navaja, Peter Anthony Tambakis, Luis Guzmán, Anthony DeSando, Roger Guenveur Smith, Brian J. White

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Crítica de Fighting: Puños de asfalto
Autor: bronte
Fecha: 23/05/2009.
Póster Fighting: Puños de asfalto

Fighting: Puños de asfalto

Digerido por bronte

Quién iba a decir que Channing Tatum es el protagonista de Step up (Bailando). Les digo esto con gran desconcierto, porque fui yo la que tuvo que ver esa película, y no dije nada sobre el mozo, lo cual es de extrañar cuando su estrella está al alza, sin lugar a dudas. De hecho, creo que si no fuera por esa misma estrella, tampoco le recordaría en esta ocasión. Así son de tristes las películas que veo de él.

"Fighting: Puños de asfalto" es una película de manual sobre lo que no se debe hacer con un guión. Sobre todo si se es un novato como quien dice, o no se es un genio. Atributos ambos que caracterizan a Dito Montiel, el director, escritor y chico de los recados. Y es que, con cualquier narración, se puede hacer lo que a uno le dé la gana. Puede ser realista, fantástica, sensiblera, áspera... lo que sea, sólo hay una regla: hay que respetar la coherencia. La coherencia lo es todo. En este experimento nos encontramos con una historia arquetípica, con sus arquetipos, y su arquetipamientos, rodada con un estilo realista de quiero y no puedo, que pone los pelos de punta. Imagínense a Terrence Howard interpretando a un perdedor que quiere salir de la calle ejerciendo de representante de un luchador ilegal, muy bien interpretado, como le corresponde a tan notable actor, en la misma película que Brian White, atusándose los innombrales mientras empieza a escupir al chico bueno desde el minuto uno sin que uno pueda entender a qué viene tanta animosidad y sobre todo tan ridícula. Para que me entiendan, Ivan Drago puede pasarse la película diciendo "voy a matar al americano pequeño y débil" sin que nadie se queje, porque el conjunto del filme despliega ese aire de plexiglás y colorin, y actitudes así son las que se piden. Pero vamos, mostrar el submundo neoyorkino, con la gente poco menos que muriéndose de hambre, mientras el malo maloso va hurgándose los dientes para demostrar que es más duro que nadie, eso... eso no puede ser.

En la parte enlatada tenemos la música de hip-hop subrayando los momentos "de tensión", en la parte naturalista mucho remeneo y granulado de imagen para "hacer de que" es una película seria. Para auto-justificarse, insisto, Terrence Howard; para hacer caja, Channing Tatum, que como no podía ser menos, interpreta a un redneck de Birmingham, Alabama (justo de donde es el actor), con un corazón de oro, como todo buen paletorro, y unos puños de acero. Me viene ahora a la memoria que la actriz protagonista también comparte nombre con su personaje. Y no, no crean que es una falta de imaginación galopante por parte de Dito Montiel. Muy al contrario es un hábil recurso para conectar a los actores con el ser más profundo de sus personajes, en plan método. No me digan que no hago por evitar la catástrofe.

Por si no lo saben, la cosa va de peleas ilegales de esas con la mano abierta. Unas cuatro nos tenemos que tragar, huelga decirlo en crescendo (y puede que sean sin lugar a dudas lo mejor del cotarro). La primera contra un pelanas, la segunda contra un obeso mórbido, la tercera contra uno que hace Kung-fu, que no hay manera de librarse del temita y la cuarta ya la repanocha. Sin ánimo de destriparles la película, les diré que la última se celebra en una azotea superpija de Manhattan, y vamos, qué angustia/pitorreo, por si se escapaba algún bofetón y el público caía en cascada por la barandilla. Detalles así, ridículos, creyendo que quedan muy bien, y rebajando la propia auto-consideración de la película, a patadas. Ya no digamos fallos de raccord y similares. El interés amoroso, repelente, el giro final, terrible, los tres pringados que acompañan a Channing Tatum y a Terrence Howard hasta al retrete, inexplicables. Los malos, bueno, de opereta. Mucho siento no les pusieran unos bigotes bien largos para hacer el completo.

Yo la recomiendo única y exclusivamente a todos aquellos que quieren ver el torso de Channing Tatum, y a los que quieran acercarse al curioso fenómeno de la atracción que ejerce el "redneck" de toda la vida en el público americano. Claro que si les soy sincera, tampoco me extraña: el tipo de cateto "cuello rojo" se parece muy poco a Marianico el Corto. Las cosas como son.
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