Ficha

País

USA

Año

2005

Título original

2005

Duración

90min

Dirección

Michael Cuesta

Guión

Anthony Cipriano

Reparto

Conor Donovan, Jesse Camacho, Zoe Weizenbaum, Jeremy Renner, Annabella Sciorra, Jayne Atkinson, Marcia DeBonis

Enlaces

Externos

Críticas

por autor

por título

# A B C D E F G H
I J K L M N O P Q
R S T U V W X Y Z
Crítica de El fin de la inocencia
Autor: bronte
Fecha: 17/05/2007.
Póster El fin de la inocencia

El fin de la inocencia

Digerido por bronte

"El fin de la inocencia" es todo aquello que una película independiente debe ser. Original, audaz, inteligente, y empática. Ha sido una sorpresa y una fortuna encontrarme con esta joya del cine "indie", que al igual que muchas de sus compañeras de categoría, pero en este caso, lamentablemente, pasará desapercibida para el grueso del público.

Michael Cuesta, director de este filme y asímismo de "L.I.E", vuelve al tema de la infancia/adolescencia a través del brillante guión del también televisivo Anthony Cipriano. En los tiempos que corren, no hay palabras suficientes para ponderar una historia que sabe tratar temas complejísimos, o si no complejos, por lo menos de difícil proximización, sin el tono grandilocuente, pedante, ininteligible, y a menudo casi delictivo al que estamos acostumbrados. "El fin de la inocencia" habla justamente de eso. Del momento en el que el ser humano pierde su inocencia al aprender algo más de la vida. Un sólo conocimiento, a veces un sólo dato, un sólo hecho que cambia su existencia para siempre. El momento que marca el principio del fin.

La muerte del hermano gemelo de Jacob, abrasado vivo en una vendetta infantil (digamos un homicidio involuntario), marca un hito en la vida de Jacob y de sus amigos Leo y Malee, habitantes de una típica zona residnecial americana. Jacob tendrá que lidiar con el sentimiento de ausencia y de venganza, creyendo que ha muerto el favorito de sus padres. Leo reparará en que su obesidad mórbida es responsabilidad de sus padres que no han sabido alimentarle durante toda su vida, e intentará reparar la dieta familiar con insospechadas consecuencias. Por su parte Malee tratará de sofocar el abandono de su padre (quien sólo se comunica con ella a través del teléfono), creyendo que ha encontrado a su "alma gemela" en un treintañero. El espectador podrá sentirse muy identificado con las tres historias, pues el grado de realismo emocional del guión revela una humanidad no siempre habitual en el cine.

Comenzar a comprender en toda su dimensión el amor paterno/materno o su falta, el empezar a tomar responsabilidades no sólo personales, sino que implican y benefician/perjudican a los seres queridos, asomarse a la interacción adulta con el "otro" o asumir la propia vida y sus carencias, son los temas principales de una película que sabe explicar a través de la perspectiva adolescente los problemas de toda etapa de la vida. Pero sobre todo, lo más impresionante del guión, es la manera magnífica en que sabe captar ese amor inexcusable de los hijos por los padres, esa indefensión a la que toda criatura está sujeta, confiando absolutamente en sus padres, y esa necesidad de salvar a los progenitores cuando esa confianza queda rota para siempre.

Unas interpretaciones emocionantes, entre las que quiero reseñar la de Jeremy Renner como oscuro objeto del deseo infantil, y una dirección sutil pero firme, consiguen lograr una película a veces impactante, y muchas veces emocionante.

Un filme en cierta forma catártico. Indicado incluso para gente que huye del cine independiente como alma que lleva el diablo. Recomendada para todos aquellos aún en contacto con el niño asustado que llevan dentro. Puntuacion