Ficha

País

USA, Francia

Año

2006

Título original

Flyboys

Duración

140min

Dirección

Tony Bill

Guión

Phil Sears, Blake T. Evans, David S. Ward

Reparto

James Franco, Jean Reno, Martin Henderson, Jennifer Decker, David Ellison, Tyler Labine

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Crítica de Flyboys: Héroes del aire
Autor: bronte
Fecha: 25/06/2007.
Póster Flyboys: Héroes del aire

Flyboys: Héroes del aire

Digerido por bronte

Nunca un hecho real se pareció tanto a una película. A una película mala. Qué angustioso es no poder pasar rápida una cinta y tener que verla entera, enterita, como Dios la trajo al mundo, sin velo que tape sus vergüenzas. ¿Cómo es posible que cosas así lleguen hasta mis castos ojos? ¿Cómo es posible tal capacidad de sacrificio? "Flyboys" es una película hollywoodiense, pero utilizado el calificativo "hollywoodiense" con un aire connotativo de progre gafapasta con resistente resquemor por la guerra de Cuba. "Flyboys" es una de esas películas hechas con la mira puesta en un público compuesto en su gran mayoría por retrasados mentales. Puede que también hayan computado en el target a algún lobotomizado e incluso a algún homínido sin sapiens.

"Flyboys" relata supuestamente la historia del escuadrón LaFayette, un grupo de americanos que allí se fueron a luchar junto a los franceses en la primera guerra mundial, cuando USA aún no había decidido entrar en combate. Para que luego se lo agradecieran como se lo agradecieron, pero bueno, eso es otra historia. Decirles que ustedes podrán adivinar desde el minuto 1 hasta el minuto 1000 (porque yo juraría que dura todo ese tiempo) todo lo que va a pasar, es ser demasiado dura. Lo cierto es que podrán adivinar todo lo que va a pasar, qué ropa van a llevar puestos los personajes en cada secuencia, las frases que dirán y qué es lo que van a comer para la merienda. Hecha con escuadra y cartabón, no deja un sólo resquicio de dignidad ni para la historia ni para los personajes, y así rebasa la categoría del estereotipo y se acomoda en la caricatura del estereotipo. El gran piloto desencantado de la vida y de vuelta de todo, el vaquero chuleta, pero un líder natural, el gordinflas repudiado por su padre que al final acaba encontrando su propio camino lejos de las convenciones de su clase, el negro que tenía el alma blanca... Bueno, lo de siempre. La malérrima noticia es que, retirada Juliette Lewis, ahora aparece en escena Jennifer Decker, que no sólo se parecen como dos escupitajos (y perdonen, pero es que nunca mejor dicho), sino que son igual de malas y tienden al papel "retarded" en la misma medida. Ver a Jennifer Decker haciendo "de que" intenta hablar inglés es algo similar a una patada en las gónadas con nocturnidad, alevosía y ensañamiento. Por supuesto, al final del filme, Shakespeare es un enano para ella.

No me extraña que ninguna productora, ni las más malvadas, quisieran apoyar esta película. Tal cúmulo de convenciones tópicas, convirtiendo a los protagonistas en personajes de cartón-piedra debe de ser demasiado incluso en Hollywood. Desarrollando a marchas forzadas las tramas que se le suponen a una película así, llegan a la tontería de poner a James Franco utilizando los aviones del ejército para dar vueltas a su novia, y utilizándolos como si fueran su transporte personal. ¿Qué ahora me tengo que comprar ropa interior porque se me enganchó la que tenía en la hélice? Pues me cojo el avioncito de combate y me voy al petit marché de la esquina. ¿Qué ahora me apetecen unos ravioli para comer? Me subo al aeroplano y cuelgo la bolsita con la pasta en la metralleta. Lo mejor llega cuando los alemanes van a casa de Juliette Lewis 2, y allí se planta él con el avión militar para salvarla, y los germanos, no sólo no ven el avión, sino que ni siquiera lo oyen. Tremendo.

Yo creo que el tema daba para más, sinceramente. Teniendo en cuenta que uno de los integrantes del tal escuadrón es el autor de "Motín en la Bounty" y otro fue el modelo del Tom Buchanan de "El gran Gatsby" de Fitzgerald, mi sentido arácnido me dice que no podían ser tan romos. Mis dos dedos de frente también me indican que los inicios de la aviación militar tuvieron que ser de aupa, y que se podía haber entrado bien en las dificultades técnicas, en lo casquero y sórdido del primer enfrentamiento mundial, no en plan morboso, sino mostrando las especificidades de aquella guerra, y tantas cosas de las que ni se han preocupado, mientras echaban el resto en unas escenas de pseudo-amor, de esas de ponerse colorada por lo ridículas, pastelosas y lamentables que son, y unas escenas de combate, malísimas. Viendo esta película se diría que los pilotos eran modelo Futurama porque sólo se les ven las cabezas. Planos cortos de cabezas metidas en avionetas con cielo detrás. Se podía haber copiado usted tantas y tantas grandes secuencias de combate aéreo de la historia, señor Tony Bill, y es que hay momentos en que es más digno copiar y hacer algo semidecente, que lo que usted ha hecho. Lo peor de todo, es que entre tanta cabeza, gorrito, bufandas y gafas no hay manera de saber quién es quién, quién muere y quién no, y mucho se echa de menos que uno lleve un clavel a lo chulapona, y otro una pluma a lo indio para enterarse bien de cómo van las apuestas.

Tan mala es, que dan gana de que ganen los alemanes y extiendan su reinado de terror, salchichas y formas cúbicas por el mundo. Recomendada para James Franco, que anda que no es malo el condenado.
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