Ficha

País

USA, Alemania

Año

2007

Título original

Fracture

Duración

113min

Dirección

Gregory Hoblit

Guión

Daniel Pyne, Glenn Gers

Reparto

Anthony Hopkins, Ryan Gosling, David Strathairn, Rosamund Pike, Embeth Davidtz

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Crítica de Fracture
Autor: malabesta
Fecha: 16/10/2007.
Póster Fracture

Fracture

Digerido por malabesta

“Fracture” es una vuelta del cine a los juzgados, los despachos de menganito, fulanito e hijos y las togas. Si a uno le gustan los dramas legales, en los que hay mucha investigación y mucho “protesto” probablemente se entretenga; yo sinceramente prefiero que estas cosas las arregle Bruce Willis, que por lo general invierte menos tiempo en el papeleo.

Ted Crawford (Anthony Hopkins), un exitoso ingeniero de "mediana edad" (se lo juro, es lo que pone en la publicidad) descubre que su mujer Jennifer (Embeth Davidtz) le es infiel, y como es hombre de poco talante, decide matarla a sangre fría. Lo que en principio es un caso fácil para el joven y ambicioso fiscal William Beachum (Ryan Gosling) se complica cuando resulta que Crawford tiene un brillante plan para salir indemne del crimen, el muy felón.

Al guión de “Fracture” le falta algo de chispa; es una historia bastante gris y monótona, que intenta mantener un constante nivel de tensión que termina por cansar. Los pocos grandes giros que tiene no están todo lo explotados que podrían, y ni siquiera el inevitable careo final entre Hopkins y Gosling es demasiado satisfactorio.

El primer problema al que se enfrenta es el montaje de la trama; media hora de película se esfuma en mostrar lo terriblemente inteligente que es el personaje de Anthony Hopkins, aunque de manera un poco burda: como es frío y calculador (ya saben, es ingeniero) tiene que dedicar su tiempo libre a montar unos juegos de bolas espantosos e inútiles pero muy complicados y aparentes, y en que veamos cómo mata a su mujer, con todo lujo de detalles pero escamoteando la información interesante, para que luego uno se sorprenda mucho al final. Luego pasa a presentar a Ryan Gosling y su también complicada situación personal, y luego empieza lo que es la película en sí.

El desarrollo no está mejor -ni peor- trabajado que un capítulo de “CSI”, alternando la vida en el juzgado con la investigación policial a pie de calle, añadiendo sucesivas complicaciones la una a la otra, hasta que cuando ya todo parece perdido sólo el tesón y la inteligencia del protagonista, que además le pega una patada a un libro que se abre por la página providencial (o algo parecido), logran salvar el día.

La película habría mejorado un poco si en lugar de tanto plan maquiavélico hubiesen usado la defensa Chewbacca alguna vez.
La dirección también resulta bastante televisiva, lo que podría estar bien si la historia tuviese algo más de pegada, pero que en este caso solo contribuye a apelmazar más el resultado final. La película habría mejorado un poco si en lugar de tanto plan maquiavélico hubiesen usado la defensa Chewbacca alguna vez. Lo único que sostiene un poco a la película por encima de lo soporífero son las actuaciones de sus dos protagonistas.

Anthony Hopkins visita de nuevo al brillante psicópata, con una dieta un poco más sana que la de Lecter pero más o menos con el mismo registro. Gosling parece que se está labrando un buen nombre en el negocio, aunque parece que tiene cierta tendencia a hacer siempre lo mismo. En “Fracture” recuerda no pocas veces a su “Half Nelson”, con un personaje que por momentos parece estar puesto de cocaína, sin motivo aparente.

En fin, una película sin brillo pero también sin mácula, producto para fans. Recomendad para gente a la que le guste todo por triplicado en papel autocalcante.
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