Ficha

País

USA, Japón

Año

2006

Título original

The grudge 2

Duración

102min

Dirección

Takashi Shimizu

Guión

Stephen Susco

Reparto

Amber Tamblyn, Arielle Keebel, Jennifer Beals, Edison Chen, Sarah Roemer, Sarah Michelle Gellar, Teresa Palmer

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Crítica de El grito 2
Autor: malabesta
Fecha: 20/02/2007.
Póster El grito 2

El grito 2

Digerido por malabesta

Los villanos del cine de terror y mucho susto siempre han tenido una marca, un objeto, un sonido que los hace característicos, y anuncia su presencia cuando conviene. Freddy tenía su guante de uñas largas, que arrastraba por los lugares más molestos: pizarras, cristales, las tripas de Johnny Depp. Jason tenía su máscara de hockey y Leatherface otro tipo de máscara más acorde con su nombre. El malo de “El grito 2” para asustar a sus víctimas parece que se agarra a una botella de gaseosa, porque sus apariciones se anuncian con un sonido que les juro que a mí me recuerda a un eructo, que de terroríficos no tienen mucho, a menos, claro, que se haya comido en un mejicano.

“El grito 2” pertenece a una de las ultimas grandes franquicias del mundo del cine. Grande porque parece alargarse sin fin. Así resumiendo, y sin añadir libros, comics y otros derivados de papel con los que limpiarse, hay por ahí dos películas japonesas, “La maldición” y “La maldición 2” que a su vez tienen sus versiones americanas, “El grito” y ésta, a cargo del mismo director de las originales, pero sin compartir más que los personajes y los efectos especiales rancios. Y para 2008, la tercera parte de la rama americana de la saga, con la que “El grito 2” amenaza a su final (que dicho sea de paso, más que un final parece un tráiler). Todas las entregas más o menos comparten la ligereza de la historia, y ésta no es menos. Claro que en este caso, en lugar de alargarla a base de repetir los mismos sustos una y otra vez, se consiguen rellenar los cien minutos multiplicándola por tres.

La película detalla las vidas de Karen (Sarah Michelle Gellar) y su hermana Aubrey (Amber Tamblyn), que ha ido a buscarla a Japón tras los terroríficos eventos de la primera parte. Por otro lado tenemos a Allison (Arielle Kebbel), Miyuki (Misako Uno) y Vanessa (Teresa Palmer) que no tienen otra cosa mejor que hacer que ir la casa maldita a pasar el rato, y por último tenenemos a Trish (Jennifer Beals), que a los treinta segundos de proyección le arrea un sartenazo en la cabeza a su marido (Christopher Cousins) y luego se come unos huevos fritos. Evidentemente, todas las tramas están relacionadas entre sí y con las entregas anteriores, como se nos muestra apresuradamente al final, con mil cortes, flashback, flashforward, Flash Gordon y demás. El resto del tiempo son bastante impermeables entre sí, y bien podrían haberlas convertido en tres manejables capítulos de una serie, en lugar de una película que se le hace más larga al espectador que a los personajes; al fin y al cabo la mitad de ellos se muere a medio metraje.

Cada uno de estos capítulos es bastante pobre argumentalmente, con unos personajes que más que nada están ahí para que el espectador tenga algo con lo que entretenerse entre sustos. Además, quizá sea la saturación de películas similares, pero “El grito 2” tiene momentos que parecen completamente copiados de "Ringu", o similares. La mayor aportación de esta entrega a la saga parece ser que profundiza algo en el origen de la maldición que alimenta todas las películas, por lo demás, viene a ser como un capítulo de “MacGuiver” o “El equipo A”; todos sabemos qué es lo que harán los personajes y de qué manera va a acabar todo, la única cuestión es cómo y cuándo los encerrarán en una ferretería.

Visualmente se mantiene dentro del estilo de la saga; a pesar de que pasan los años y aumenta el presupuesto, sigue pareciendo que el temible fantasma vengativo es el hijo del director en pijama, aunque es cierto que tiene momentos desasosegantes, se pierden un poco en la gran cantidad de intenciones de susto a golpe de orquesta y ruido chirriante, que terminan por cansar.

Las interpretaciones son bastante rutinarias, propias de este tipo de cine. Mucha carrera, mucho grito, mucho hiperventilarse. Destaca sobre los demás Matthew Knight, que interpreta al hijo de Jennifer Beals, y que el día que hagan un biopic de Gary Oldman bien podría interpretarlo.

En fin, una mecánica película de sustos, recomendada para todos aquellos que ya la han visto y le ha gustado. Puntuacion