Ficha

País

USA

Año

2007

Título original

The brothers Solomon

Duración

91min

Dirección

Bob Odenkirk

Guión

Will Forte

Reparto

Will Arnett, Will Forte, Chi McBride, Kristen Wiig, Malin Akerman

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Crítica de Los hermanos Solomon
Autor: malabesta
Fecha: 04/10/2007.
Póster Los hermanos Solomon

Los hermanos Solomon

Digerido por malabesta

“Los hermanos Solomon” es una comedia que hace que la segunda parte de “Dos tontos muy tontos” y el funeral de mi primer hámster parezcan hilarantes. Si después de leer esto aún tiene ganas de verla, reprímalas.

John (Will Arnett) y Dean Solomon (Will Forte) son dos hermanos que por avatares del destino han sido criados en el Polo Norte. Sus habilidades sociales no están excesivamente desarrolladas, por lo que lo de conseguir novia se les hace cuesta arriba. Cuando su padre entra en coma, los Solomon se ven en la necesidad de cumplir su último deseo: ser abuelo.

Sinceramente, no hay por donde cogerla. El guión de “Los hermanos Solomon” es una serie inconexa de gags, que se dividen entre los protagonizados por la ineptitud y total falta de sentido común de los protagonistas a la hora de adaptarse a la vida moderna (como se han criado aislados, parece ser que tiene que hacer gracia que llamen gorda a la gente) y los que giran en torno a la ineptitud y total falta de sentido común de los protagonistas a la hora de tratar con las mujeres. Resulta imposible reírse sin consumir grandes cantidades de alucinógenos, y además la película llega a tener momentos de auténtico mal gusto: la solícita vecina sueca de los Solomon (sí, es así de original) sale del jacuzzi que el edificio tiene en el tejado, y John Solomon se dedica a lamer los rastros de agua que dejan los pies de ella en el suelo. Durante minutos.

Cuando uno está convencido que nada puede ser peor, Bob Odenkirk y Will Forte -director y guionista- se superan a sí mismos.
La dirección viene a tener el nivel que uno se esperaría de una tele local. Los más flagrantes fallos de raccord, que incluso aquella gran mayoría de espectadores ya dormidos percibirá, conviven con una increíble monotonía en las escenas y en el ritmo de la película; uno se da cuenta de cómo se va a desarrollar la historia más o menos a los veinte minutos y no se lleva ninguna sorpresa, ni siquiera de las malas. Y por muy increíble que parezca, "Los hermanos Solomon" es un crescendo de despropósitos que llega incluso a maravillar; cuando uno está convencido que nada puede ser peor, Bob Odenkirk y Will Forte -director y guionista- se superan a sí mismos y consiguen que uno vuelva a taparse los ojos con las manos mientras lo que de verdad siente son deseos de arrancárselos.

En cuanto al trabajo de sus dos protagonistas, su actuación parece basarse en repetir una y otra vez las poses y gestos de un anuncio de dentífrico de los ochenta. Puede que sea un problema de apreciación personal y que sea una ironía maravillosa, pero ver los mismos gestos y caras durante hora y media es insoportable.

En fin, una espantosa película, sólo recomendada para los que de verdad se hayan criado en el Polo.
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