Ficha

País

USA

Año

2009

Título original

A single man

Duración

101min

Dirección

Tom Ford

Guión

Tom Ford

Reparto

Colin Firth, Julianne Moore, Matthew Goode, Nicholas Hoult, Ginnifer Goodwin

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Crítica de Un hombre soltero
Autor: farrell
Fecha: 21/02/2010.
Póster Un hombre soltero

Un hombre soltero

Digerido por farrell

El eterno debate literario sobre el equilibro entre el fondo y la forma toma cuerpo en esta ópera prima de Tom Ford que desde luego refleja el puntilloso esteticismo de un diseñador de moda metido a director de cine, es decir, de un creador de belleza formal al que se le pone por delante la tarea de contar una historia a través de un soporte diferente y con unas coordenadas artísticas que no son las suyas. Después de todo el cine es el arte de la imagen en movimiento y la moda es conceptualmente una fórmula estática de creación.

“Un hombre soltero” podría ser calificada de sobresaliente teniendo en cuenta todos los a prioris que la rodean. La primera película de un director venido de otras voces y otros ámbitos que ha sabido, si no subsanar, por lo menos obviar elegantemente los aspectos que podrían ser criticables en un filme firmado por alguien proveniente del muy frívolo y superficial (o eso dicen) mundo de la moda. Ford se recrea muy concienzudamente en el aspecto visual de su película que recuerda, en algunas escenas, los mejores ejemplos de la brillantez estética del melodrama de Douglas Sirk, siendo además una cinta tan referencial (Hichtcock, Almodóvar, Weber, “Retorno a Brideshead”, “Sunset Boulevard”) que resulta difícil su visionado si no se tiene bien a punto la enciclopedia mental de apuntes artísticos del S. XX.

Por todo esto, algo a destacar de Tom Ford como director es su posición clara de “anti-enfant terrible” del cine, puesto que es evidente que el que firme una película como ésta no es sólo alguien que quiere probar suerte o provocar sino un gran conocedor del cine americano desde los años 50, además de un amante convencido del séptimo arte y una persona culta, leída y sabida en general. Ford mima cada detalle, cada encuadre y cada secuencia con el mismo detalle con que está cortado uno de sus trajes y la música, el vestuario y la fotografía le caen a esta historia justo a la medida de los hombros. A destacar también el puntilloso montaje que alcanza a convertirse en algunos momentos, como en el intento de suicidio, el elemento más brillante de toda la secuencia.

Aclarado el tema de la forma, y cuando ya ha quedado claro que Tom Ford es un maestro de la imagen, decir que como guionista le falta aún un proceso de maduración de dos o tres películas. Desde luego tiene claro cómo rodar y ahora sólo tiene que afinar el cómo rodarlo. La historia es una de tantas (después de todo ya en el S. XIX se decía que todas las tramas cabían en un folio) pero es que además está narrada también como otra de tantas. El tema de la homosexualidad es lo que diferenciaría “Un hombre soltero” de cualquier otra película del tipo “anti Buildungsroman”, pero casi parece que Ford lo aborda sólo desde un punto de vista estético, sin crear el trasfondo necesario para que estos personajes sean poco más que un elegantísimo y sensibilísimo cúmulo de referencias visuales hipercultas.

Como el cine, hablando de forma “cheli”, es también el arte del despiste, esta película es un poco traicionera a la hora de comentar el trabajo actoral de sus protagonistas. Un actor y una actriz brillantes (Colin Firth y Julianne Moore) estarán brillantes en una buena historia pero también estarán bien en “Parque Jurásico III”. Este protagonista es uno de esos personajes caramelo de hombre atormentado por una pérdida insalvable en su vida que además es un underdog o excluído de la sociedad, en este caso por ser un homosexual en la América de los 60. Colin Firth crea un personaje sobrio y austero es su manera de decir y comportarse que funciona a la perfección como contrapunto del ambiente de esa casa de cristal que, se supone, lo muestra al mundo exterior, aún siendo una persona “invisible”. Julianne Moore, espectacularmente bien fotografiada, es una de esas intérpretes que han nacido para ponerse enfrente de una cámara, la fotogenia personificada, y además la pareja funciona a la perfección. Un 10.

A la espera de que Tom Ford siga dirigiendo cine y se convierta, dentro de dos o tres películas, en uno de esos directores de referencia por su cuidado universo personal (esto ocurrirá, no lo duden), se recomienda “Un hombre soltero” como ejemplo del cine como arte completamente visual. Cuando le coja el tranquillo a lo del guión ya empezará a sentarse en primera fila en la gala de los Oscar. Pero por ahora, muy bien.

Recomendada para aspirantes a director novel, admiradores de películas bien cortadas y estetas en general.
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