Ficha

País

Australia

Año

2006

Título original

Jindabyne

Duración

123min

Dirección

Ray Lawrence

Guión

Reparto

Laura Linney, Gabriel Byrne, Chris Haywood, Deborra-Lee Furness, John Howard

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Crítica de Jindabyne
Autor: bronte
Fecha: 03/07/2007.
Póster Jindabyne

Jindabyne

Digerido por bronte

"Jindabyne" es una de esas películas de mucho pensar. La historia contiene todos los ingredientes que se le suponen a una película seria de hoy en día, a saber: personajes atormentados, incomunicación, conflictos sociales, madres represivas, cotidianeidad burguesa, doble moral (cristiana), racismo y para completar el conjunto, la niña de exorcista (en serio). Pese a todo lo dicho, suficiente para asustar incluso al más aguerrido organizador de cineforum español, la cinta no deja de tener su interés.

La trama es como sigue: varios personajes disfuncionales, matrimonios y todo tipo de habitantes de un pueblo llamado Jindabyne, que debe ser algo así como Almendralejo del Soto, pero en Australia, intentan llevar adelante sus vidas en un mar de incomunicación, frustraciones, decepciones y un largo etc. Entre todos ellos, dos acaparan la atención de la cámara, el matrimonio formado por los personajes de Gabriel Byrne y Laura Linney. En este contexto, tan simpático él, Byrne y sus amigotes se van de pesca y se encuentran el cadáver de una aborigen en el río. En vez de llamar inmediatamente a la polícia, deciden seguir pescando un día más, porque a la moza no hay quien la resucite, y al fin y al cabo, 24 horitas más en el agua tampoco le van a hacer ningún daño. Saldrá un poco más arrugadilla o más verde, pero poco más.

Obviamente, cuando la comunidad descubre tan terrible decisión, el difícil equilibrio que mantenían los personajes, sobre todo los dos antes citados, se va por la alcantarilla y se desatan las iras del infierno, ante la imposibilidad de la esposa de convivir con semejante elemento. El filme tiene además un segundo nivel y es el problema social. Y es que, nadie se vaya a creer que los ingleses eran unos colonizadores tipo español. Todo lo contrario, evitaban muy mucho el mezclarse y han tenido pocos reparos a la hora de exterminar o en el mejor de los casos, segregar. La pregunta viene siendo ¿de haber sido caucásica la violada y asesinada, habrían informado del hecho inmediatamente los alegres pescadores?

Tal problema moral, bueno, para muchos no lo sería. Supongo que gran cantidad de gente hubiera sido capaz de dejar su viaje anual de pesca para llamar a la autoridad competente, aunque quizás muchos otros hubieran hecho también el razonamiento de "el vivo al bollo" tan traquilamente. Lo cierto es que ese detonante sirve para reflejar relaciones sociales y personales, de una manera, se puede decir "bastante australiana".Puede que sea la orografía la que provoca ese aire espacial en la mayoría de las cintas de este origen. Los largos planos de los interminables paisajes parecen reflejar un aire más denso que el del resto del mundo y se diría que incluso en el medio del desierto se puede escuchar el mar sin necesidad alguna de caracola.

"Jindabyne" refleja una Australia blanca totalmente disociada de la aborigen. Casi como si fueran dos países diferentes, y tiene un ritmo lento e hipernatural, aunque sin llegar a agarrarse a la cámara al hombro. Más bien al contrario, la cámara es bastante reposada. Pese a todo, es una película a la que le falta la magia mística que hemos visto en otras producciones australianas y como pasa a veces también con cintas canadienses, puede parecer en momentos una película americana pero facturada con el desvaído que impone el gusto europeo. En última instancia, es una de esas películas que deja lucirse a sus actores, en especial a Laura Linney (quien tiene una voz bastante fea), que repite por enésima vez en el papel de mujer normal atormentada. El personaje de la niña y la niña en sí que completa el reparto, dan mucho miedo.

Aunque lo parezca, no es un thriller. No es esa su vocación. Pero tampoco es una ladrillo social, afortunadamente. Como he dicho al principio, es más bien una película "de mucho pensar". Ahora, eso sí, el número final tribal-musical, posiblemente sobraba. Como última anécdota, "Jindabyne" está dedicada a la memoria de Kevin Smith, que según esto, debe de haberse muerto, impidiéndonos gozar de "Una chica de Jersey 2". O eso, o Kevin Smith es el equivalente anglosajón de Pepe Pérez. Recomendada para gente que cuando va, siempre vuelve.
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