Ficha

País

USA

Año

2009

Título original

Julie & Julia

Duración

123min

Dirección

Nora Ephron

Guión

Nora Ephron

Reparto

Meryl Streep, Amy Adams, Jane Lynch, Stanley Tucci, Chris Messina

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Crítica de Julie y Julia
Autor: bronte
Fecha: 05/11/2009.
Póster Julie y Julia

Julie y Julia

Digerido por bronte

Nuestros lectores saben bien lo que se sufre con estas lides. Un día vas al cine creyendo que vas a ver una porquería y aciertas. Otro día vas creyendo que vas a ver una buena cosa y te equivocas. Nunca se sabe qué va a pasar. Esto es como aquella famosa Bíblia en verso cuando decía aquello de "El niño Jesús nació en un pesebre/ donde menos se espera salta la liebre". Pero esto ha sido demasiado. Les juro por el honor de los Prizzi que yo hacía bien de años que no tenía tantas ganas de salirme de un cine. Aquello era una agonía, un sinvivir, un "pero qué hago yo aquí cuando podría estar haciendo algo mucho más interesante como por ejemplo emparejar mis calcetines", un "nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar, que es el morir. Morir. Morir ahora, Morir ya". ¿Demasiada salsa en el filet mignon? Puede, no soy yo muy amiga de las salsas.

Como siempre, a los americanos parece que les está gustando. Son raros. Se trata "Julie & Julia" de la biografía de uno de sus iconos gastronómicos, Julia Child. La mujer que les enseñó a cocinar como franceses. Sin comentarios. Luego dicen que están gordos. Mantequilla, mantequilla. Y se trata también de la biografía de Julie Powell, una tía que no tenía ni oficio ni beneficio, y que con esta historia se ha convertido en escritora best-seller. ¿Pero cómo es posible? ¿Cómo? Vayamos al argumento. Julia Powell no tiene ni oficio ni beneficio, pero le gusta cocinar. Con el famoso libro de cocina de Julie Child, se propone cocinar todas sus recetas en el plazo de un año e ir contando la experiencia en un blog. Paralelamente podemos ver la vida de Julia Child y cómo escribió el libro. Pero por el amor de Dios, por lo que más quieran, por sus padres, por sus hijos: ¿Puede alguien decirme dónde diantres está el conflicto? ¿Dónde? Clamo al cielo.

En el tramo dedicado a Julia Child vemos a Meryl Streep despepitarse para imitar a la perfección la curiosa forma de hablar que tenía esta mujer. Y si no se le tiene especial cariño, ni se es demasido aficionado a la cocina, es simplemente letal. Estoy escuchando ahora mismo a la auténtica Julia Child y no hay duda de que la caracterización de la Streep es maravillosa. Pero que alguien me explique cómo sus programas de cocina podían durar más de 30 segundos sin suicidios colectivos. Es increíble, porque uno de los pasatiempos favoritos de los americanos es al parecer imitarla. Será una cosa como nuestro "cuñaaaaao". Lo dicho, se supone que el conflicto ahí consiste en ver cómo Julia Child estaba muy enamorada de su marido diplomático, cómo aprendió a cocinar en Francia, cómo escribió su libro de 700 páginas, cómo luego le hizo unos recortes, lo malo que era McCarthy y un rollo. Y hablando con esa trompeta bucal durante dos horas.

La parte de Julia Powell es aún peor. Dios le da pan al que no tiene dientes. Que adecuado ha quedado este refrán aquí. En esta subtrama vemos a esta jovenzuela treintañera a la que no le gusta vivir en Queens, porque le parece lejos y cutre, y que tiene la suficiente fortaleza de riñones y de cuenta bancaria como para ponerse a cocinar todos los días un plato de campanillas. Lo escribe todo durante un año en un blog. Yo no me lo voy a leer. Pero si el contenido de su blog es tal y como aparece en la película, voy a tener que bajar la testuz y dar la razón a tanto anti-americano compulsivo que campa por aquí. He visto cosas que no creeríais... he visto cortar cebolla, he visto rellenar pavos, he visto escalfar huevos... He visto a una mujer escribir todos los días en su blog. Trescientos sesenta y cinco días. He visto a su marido quejarse porque le hace más caso a su blog que a él. He visto a Amy Adams en un sólo interpretativo desgarradoramente dramático agarrada a la pata de un pollo.

Supongo, intuyo, que los conflictos son, por orden de aparición: 1) El conflicto de Julia Child buscando una ocupación en su desocupada vida diplomática y luchando contra el machista mundo gastronómico francés, que se ríen de ella cuando no sabe poner la clara a punto de nieve. 2) El conflicto de Julie Powell de no saber hacia dónde va su existencia de joven urbana groovy, y cómo el libro de Julia Child y sus recetas de pato a la naranja se configuran en un bote salvavidas al que puede agarrarse ante la insoportable levedad del ser y la náusea vital, y generar sentido en una vida llena de nihilismo que lo ha perdido a base de fast-food. En ambas tramas, cero humor. Ni siquiera queda el recurso de la alegría.

Como película de Nora Ephron que es, todo es muy bonito. Paris más que Paris parece una postal de los osos amorosos, por no variar. Qué injusta es la vida. Ya podían los americanos retratar España así, en vez de con señores con bigote rizado, y dejarse ya un poco de Paris. Todo es muy pasteloso, muy azucarado, todo con colores cálidos. Y yo no tengo nada en contra de lo pasteloso, pero hubiera agradecido unos personajes que despertaran algo más de empatía. O por lo menos un poco de empatía. Creo que hasta el drama vital de McGyver cuando no tenía chicle a mano me llegaba más al fondo. Aclaro que le voy a dar un ni arriba ni abajo porque, pese a todo, puedo apreciar la buena factura del rollo éste, con sus grandes divas, y su gran presupuesto, y sus tomas de Paris y NYC, y sus american standards sonando al fondo. Pero si tienen en alguna estima mi opinión no vayan a verla. Se puede decir más en mayúsculas pero no más claro.

Recomendada para gente que tengan como libro de cabecera la lista de la compra.
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