Ficha

País

Austria, Francia, Alemania, UK

Año

2006

Título original

Klimt

Duración

95min

Dirección

Raoul Ruiz

Guión

Raoul Ruiz

Reparto

John Malkovich, Nikolai Kinski, Saffron Burrows, Paul Hilton, Sandra Ceccarelli

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Crítica de Klimt
Autor: bronte
Fecha: 23/01/2007.
Póster Klimt

Klimt

Digerido por bronte

No es fácil escribir algo sobre la película "Klimt". En principio se me ocurre alertar a todos aquellos que gusten del cine por su componente de entretenimiento que se procuren otro divertimento para el sábado por la tarde. En serio. "Klimt" del realizador de origen chileno Raoul Ruiz es una película que no busca entretener. O al menos no busca entretener en el sentido clásico de la palabra. O dicho en román paladín, al grueso de la población les parecerá aburrida e incomprensible. Y en cierto modo, lo es. La pregunta es si ese aburrimiento e incomprensibilidad merecen la pena o no. Al fin y al cabo Ruiz es conocido por su experimentalidad y supuesta innovación. Pero ya saben que toda aquella innovación que no transforma el mundo, es un intento baldío.

En este filme nos encontramos con un Klimt con un pie en la tumba que recuerda su vida a través de alucinaciones y demás zarandajas. Para que se hagan una idea les anticiparé que la película está acompañada de una omnipresente música contemporánea que utiliza predominantemente la cuerda, con el miedo que da eso. El intentar dar a la película un ambiente onírico se traduce en que la historia viene y va, realidad se mezcla con ficción, no se nos presenta convenientemente a los personajes, algunos de ellos son posiblemente ficcionales, de vez en cuando hacen cosas que no son normales en una persona, y todo el arsenal de modos "artsy" que se les pueden venir a la cabeza.

Con la excusa, se nos aparecen fantasmalmente algunos de los personajes verídicos que frecuentaron la vida de Klimt como Egon Schiele, Wittgenstein, Adolf Loos y otros, que tampoco procede enumerar aquí. Porque en absoluto la película quiere ser una biografía ortodoxa. Así que están esos como podían haber estado otros. "Klimt" se ocupa más de ponerle la cabeza como un bombo al espectador con supuestos diálogos intelectuales sobre la esencia del arte, que se tornan más bien en palabrería que en un auténtico discurso sobre estética. El movimiento de los secesionistas de Viena, del que Klimt formó activa parte, también aparece por ahí, con sus enfrentamientos con el arte canónico y como no podía ser de otro modo, que sí que lo podía ser, pero lo que vende, vende, aparecen innumerables mujeres desnudas.

El director, no contento con la mareante estructura de la película, se despacha a gusto haciendo travellings circulares que harán sufrir la vista de algún espectador, y eso sí, hay que reconocer que la película tiene una bonita dirección artística, aunque habría que ver si eso suma o resta. Se supone que es lo que se le pide, porque a una película tan de ensoñación, a lo mejor no le convenía una dirección artística más realista, así que disfruten con el pase de modelos "chic" en que se convierte esta película.

Al público en general no le ha gustado nada, porque se hace tediosa e ininteligible, pero seguro que habrá quien sepa encontrarle algo. John Malkovich, desde luego no entre mis favoritos, encuentra la manera perfecta de ganarse la vida con una inexpresividad legendaria, y la pobre Saffron Burrows sigue adelante con paso firme hundiendo su carrera. Nikolai Kinski, hijo del inefable Klaus Kinski, en el papel del excelente pintor Egon Schiele, hace honor a su apellido, y con esto entiendan lo que ustedes quieran entender, aunque seguramente ya saben por dónde voy. Lo mejor de todo, como suele pasar en estas cosas, es el arte del propio Klimt, el que en cierta manera ayudó a la evolución social de la sexualidad femenina. Por el contrario, este alternativo "biopic", no ayudará a nada, más que vaciar los bolsillos de los contribuyentes europeos.

Recomendada únicamente a gente muy gafapasta, proclive a dejarse impresionar por todo lo anti-canónico. Puntuacion