Ficha

País

Holanda, Bélgica, UK, Alemania

Año

2006

Título original

Zwartboek

Duración

145min

Dirección

Paul Verhoeven

Guión

Paul Verhoeven, Gerard Soeteman

Reparto

Carice van Houten, Thom Hoffman, Derek De Lint, Halina Reijn, Sebastian Koch

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Crítica de El libro negro
Autor: malabesta
Fecha: 06/02/2007.
Póster El libro negro

El libro negro

Digerido por malabesta

“El libro negro” supone la vuelta a las pantallas de Paul Verhoeven, que tras “El hombre sin sombra” se había tomado unas (en parte forzosas) vacaciones. La película está ahora rodada en Europa, porque parece que Paul estaba cansado de la “censura hollywoodiense”. Sin saber que era precisamente eso lo que lo hacía grande. Mientras que el juego de piernas de Stone en “Instinto básico”, que la verdad es que más que ver uno tenía que imaginar, todavía sigue dando de qué hablar (y de qué comer, a ella), en “El libro negro” a Carice Van Houten se le ve hasta el alma y yo acabo de ver la película y ya no me acuerdo de ella.

La historia se desarrolla en los últimos años de la ocupación alemana de Holanda, parece ser que un tema controvertido debido a que los holandeses parece que no protestaban mucho hasta que llegaron los ingleses a liberarlos, momento en el que rápidamente todos se hicieron de la resistencia. Rachel (Carice Van Houten), una mujer judía cuyo escondite acaba de ser destruido, entra en contacto con la resistencia, la de verdad. Junto al resistente Hans (Thom Hoffman) planea aprovecharse de Günther (Waldemar Kobus), un alto cargo nazi que se ha quedado prendado de ella, e intentar destapar un sórdido plan de robo de bienes “confiscados” a los judíos.

La trama viene a ser la de un thriller policíaco bastante normalito, al que se le añade el tema del régimen nazi como quien pasa un hueso de jamón por el puchero de sopa. La única profundidad filosófica del asunto parece residir en que muestra que en cuanto tienen oportunidad, los ocupados se vuelven tan crueles como los ocupantes. Ah, y hace que los nazis usen la palabra “terrorista” para referirse a los resistentes, que siempre le da así como un poco de actualidad a la cosa. Claro que el guión tiene cierta tendencia a enrevesarse sobre sí mismo de una manera un tanto liosa, lo que además le da una cierta fragilidad. También tiene una tendencia, un tanto infantil, a rodear a sus personajes de las casualidades más improbables para darle un poco más de emoción a la película o hacer que la historia avance. Junto con unos diálogos espantosos (pero espantosos del estilo “¡Papá!, ¡Mamá! ¡No nos volverán a separar jamás!”, mientras escapan de los nazis en una barquichuela), le da cierto regusto televisivo al conjunto. Tampoco ayuda mucho que la película se alargue hasta casi las dos horas y media.

Por lo demás, es el enésimo producto Verhoeven, con todo lo que le ha hecho famoso: mujeres desnudas y hombres que no dudan en administrar su propia justicia de manera expeditiva y gráfica. En este caso el papel de héroe recae sobre una mujer. Mientras que es cierto que el cine del director de “El libro negro” muchas veces presenta a heroínas fuertes lejos del estereotipo de damisela en apuros propio de sus congéneres, esto no quita que la visión de Verhoeven sea aún más machista. Mientras que los fornidos hombres de sus películas, ante un interrogatorio incómodo, se liarían a tiros hasta con el del café, como por ejemplo haría Robocop, para librarse de la misma situación sus mujeres han de emular a otro héroe de acción: no les queda más remedio que abrirse de piernas como Van Damme. Parece ser que lo único que las define como heroínas es el hecho de que están dispuestas a bajarse los pantalones ante quien haga falta, mientras que no veo yo que en “Desafío total” Schwarzenegger arreglase los problemas de Marte enseñándole la entrepierna sin depilar a Quato.

Además de una trama que en su esencia es bastante convencional, “El libro negro” también recuerda a las teleseries europeas en su factura visual; uno se espera que de un momento a otro entre Rex por una ventana a masticarle las posaderas a algún nazi. Como suele ser ya habitual, la reconstrucción histórica es muy buena, y hará disfrutar a aquel que vaya al cine a mirar los paisajes.

El reparto está bastante correcto, con una Carice Van Houten que lo da todo, incluso cuando tiene la ropa puesta. Incluso en sus escenas musicales, pues se echa un par de canciones, cumple con notoria sobriedad. El resto de los actores, aunque con un estilo mucho más cercano a “Policías de NY”, tampoco tiene problemas con sus personajes.

En fin, una película de acción que de pequeña quería ser “La lista de Schindler”, pero que termina cayendo demasiado pesada. Recomendada para los que no llegaron a ver a Pajares y Esteso. Puntuacion