Ficha

País

Francia, Uk, Sudáfrica

Año

2005

Título original

Man to Man

Duración

122min

Dirección

Régis Wargnier

Guión

William Boyd, Michel Fessler

Reparto

Joseph Fiennes, Kristin Scott Thomas, Iain Glen, Hugh Bonneville, Lomama Boseki, Cécile Bayiha

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Crítica de Man to man
Autor: bronte
Fecha: 09/03/2007.
Póster Man to man

Man to man

Digerido por bronte

"Man to man", obra del francés Régis Wargnier, conocido popularmente por su película "Indochina" se viene a sumar a la notable tradición de historias sobre el cientifismo del s.XIX, y en concreto al subgénero de los desmanes del cientifismo del s.XIX. Ahora bien, se viene a sumar con bastante poco tino, bastante poca profundidad y bastante excesivo metraje, y eso que "sólo" dura 122 minutos. Pero de verdad que cunden de lo lindo.

Un joven científico escocés, Jamie Dodd, interpretado por el muy versátil Joseph Fiennes, capaz de abrir y cerrar los ojos de vez en cuando, y puede que hasta de mover alguna oreja, se encamina al continente negro para buscar allí los orígenes del hombre. En su aventura le acompaña Elena Van Den Ende, interpretada por Kristin Scott-Thomas, otra versátil maravillosa, que haga lo que haga siempre parece que está tomando el té de las cinco con el meñique más que estirado. Allí capturan a unos pobres pigmeos, que no le habían hecho daño a nadie, y ni cortos ni perezosos se los llevan a la tierra de Nessie para estudiarlos.

La tragedia se desencadena, o más bien se desencaja, cuando los colegas de laboratorio de Dodd creen haber encontrado en los pigmeos a los ejemplares más perfectos de eslabón perdido, e insisten en exhibirlos en el zoo, pero sin ni siquiera darles plátanos a través de las rejas. Dodd, insisto, "interpretado" por Joseph Fiennes, pone así mucha cara como de "mirada magnum", e inicia una hazaña épica para salvar a los pigmeos, convencido de que son humanos como yo e incluso como él. Para ello, sufre el oprobio y la traición de sus compañeros, y hasta monta una pequeña pantomima con los "prisioneros", que me río yo del teatro de calle.

La película dura tanto que viéndola es posible creer que la trama llegará hasta nuestros días y en tiempo real. Las idas y venidas con los aprisionamientos de los pigmeos, sus liberaciones, su vuelta a meter en la jaula, su que sí que los sueltan, que no, que sí, que caiga un chaparrón, se hacen realmente cargantes. Con todo, lo peor de todo el conjunto es cierto tono altivo y grandilocuente, como de gran epopeya, algo mal iluminada, y desde luego muy mal narrada. Viendo películas así es cuando realmente se aprecia lo difícil que es escribir historias. A veces parece que se tienen todos los ingredientes, todos los tempos, y el resultado es aburrido y moroso.

"Man to man" se resiente de cierta simpleza en el mensaje. Claro que está mal encerrar a dos pobres pigmeos en el zoo. Nadie salvo deformes mentales se opondrán a esta idea. Por lo tanto, es absolutamente inútil y redundante que la cinta insista una y otra vez sobre esa idea. No es nada inteligente juzgar algo así desde nuestra perspectiva del s.XIX. Hay que tener en cuenta que ese cientifismo que con tal mal ojo juzga Régis Wargnier (seguramente más partidario de la imposición de manos que de la penicilina) es prácticamente la cuna de todo el saber mundial contemporáneo (aunque de vez en cuando se equivocaran), y haber entendido un poco más el espíritu de la época no hubiera estado de más.

En resumen, un filme que quiere pasar por gran denuncia moral, pero tan rudimentario en su esencia, que no puede ocultar de ninguna manera que en realidad se trata de una cinta de buenos y malos, con víctimas inocentes (y además pequeñitos, que se defienden peor), mucho decorado y mucho momento efectista.

Recomendada para evidentes muy evidentes.
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