Ficha

País

USA

Año

2005

Título original

Miss Congeniality 2: Armed and Fabulous

Duración

110min

Dirección

John Pasquin

Guión

Marc Lawrence, Katie Ford

Reparto

Sandra Bullock, Regina King, Treat Williams, William Shatner, Enrique Murciano

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Crítica de Miss Agente Especial 2: Armada y fabulosa
Autor: sensillo
Fecha: 24/03/2005.
Póster Miss Agente Especial 2: Armada y fabulosa

Miss Agente Especial 2: Armada y fabulosa

Digerido por sensillo

“MIss agente especial 2" llega a las carteleras para contentar a todos los espectadores que buscan algo más que entretenimiento. En efecto, si bien la película pretende divertir, no es menos cierto que su principal función es servir de vehículo de lucimiento para su protagonista, Sandra Bullock. Lo que es difícil de explicar es por qué habiendo tenido tanto éxito con la entretenida “Speed”, reincide en esta medianía de la miss policía. Pero si había que volver a insistir en una vieja idea, queda como consuelo que no tendremos que oír de ésta que es mucho peor que la versión sueca en blanco y negro.

Vuelve a estar a cargo del guión un tal Marc Lawrence, que es un señor sin pasado que parece haberse materializado en esta dimensión hace pocos años con el único propósito de colaborar con Sandra Bullock. En cualquier caso demuestra haberse aplicado a conciencia con los cuadernillos Rubio de guión cinematográfico, y desde la secuencia inicial del atraco al banco se nota que se conoce el oficio. La presentación de los personajes, los diferentes conflictos, su resolución tras el clímax...todas las piezas van encajadas sin brillantez pero con la seguridad y corrección de quien conoce la receta ganadora. Una verdadera lástima que teniendo tan claro lo más difícil, dé la sensación de que hayan dejado la labor de dar relleno a este esbozo a un niño de seis años. “Ahora, sigue tú” le habrán dicho, como parte de sus deberes del cole.

La acción se desarrolla en Las Vegas, y los gruesos trazos con que esta escrita recuerdan los gigantes carteles de neón de esta ciudad. Si un personaje se encuentra irritado, por ejemplo, no nos daremos cuenta por un casi imperceptible fruncimiento de cejas, ni un alegórico y críptico juego de colores, que hagan referencia a un escrito de Goethe para ser comprendido. En su lugar, el personaje aparecerá rompiendo una farola con los dientes, gritando que tiene un grano en el culo para que hasta el más tonto comprenda el motivo de su enfado. Esto no tiene por qué ser malo, e incluso algunas veces resulta satisfactorio salir del cine con la impresión de haber comprendido la película a la primera. El principal problema es la manera en que se conduce la historia de una situación a otra, siempre de la manera más tonta posible. Al espectador se le va creando una sensación de mosqueo y suspicacia que va en aumento. La resolución de alguna de las tramas es tan abrupta e inverosímil que parecen obedecer la lógica de los milagros de San Feldespato, pero sin intervención ultraterrena. Todos esperamos de una película así que el hombre de hojalata encuentre su corazón, el león su valor y que Epi y Blas salgan por fin del armario, pero hay maneras y maneras, y aquí hay mucho de imposición y poco de talante.

Pese al lastre de ser una película al servicio de su intérprete protagonista, camina en buena dirección aunque por los caminos equivocados. Arranca bastante bien, pero el progreso es un inexorable descenso que culmina en un final que sobrepasa con creces el concepto de fechoría.

Recomendada a quienes quieran sentirse bien siendo ellos mismos, aunque mejor ser uno mismo fuera de la sala de cine. Puntuacion