Ficha

País

USA

Año

2008

Título original

Cloverfield

Duración

90min

Dirección

Matt Reeves

Guión

Drew Goddard

Reparto

Lizzy Caplan, Jessica Lucas, T.J. Miller, Michael Stahl-David. Mike Vogel. Odette Yustman

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Crítica de Monstruoso (Cloverfield)
Autor: bronte
Fecha: 18/01/2008.
Póster Monstruoso (Cloverfield)

Monstruoso (Cloverfield)

Digerido por bronte

Ante todo, déjenme decirles que de no ser porque sé que les corre prisa, yo jamás hubiera acabado de ver esta película. Nunca en mi vida me he sentido tan mal ejerciendo el innoble oficio de la crítica. Jamás noventa minutos me suscitaron tantas ganas de echar la primera papilla. Literalmente. No les miento. No me refiero a un malestar intelectual, no; fue un malestar del estómago en sí mismo que nunca tal se ha  visto. Así que mi primera recomendación es: si tienen ustedes ojos, es posible que se  arrepientan de pagar por entrar en una sala donde se proyecte esta cinta. Si aún así quieren vivir la experiencia, para llegar vírgenes será mejor que no lean esta crítica, por poco que desvele y por sobre, todo, poco haya que desvelar.

"Monstruoso (Cloverfield)" es de esos filmes en los que hay que echar el resto alabando las supuestas cualidades filosóficas- ontológicas-epistemológicas para no decir concisamente que es un gran y evidente mojón. Así que vamos con las mismas, para luego evaluar en sí misma la película. "Cloverfield" se presenta como el cruce entre "Godzilla" y "Blair Witch Project", pero con la milésima parte de interés que pudieran tener ambas las dos juntas en amor y compañía. Mientras NYC se ve atacado por no se sabe qué, la película en sí misma es la grabación íntegra en handy-cam de uno de los personajes implicados en el desastre. De esta manera, este filme se inserta en la reciente tradición del juego de espejos en el que la realidad se observa mediatizada a través de dispositivos audiovisuales, encontrándose en esta ocasión el típico caso en el que adquirimos la información porque el que sostiene la cámara está grabando algo reproducido en un televisor. Móviles y demás aparatos no hacen sino intensificar este recurso.

Ahora bien, aunque la película en principio finge ser una grabación salvaje, lo cierto es que hay mucho de edición que queda no sólo clara por los cortes mismos, sino también por el lapso de tiempo ficcional, que desde luego es mucho más que hora y media. Tanto interés en alcanzar un grado de verismo exacerbado, coloca a "Monstruoso (Cloverfield)" al mismo nivel que el decálogo Dogma, sólo que al otro lado del espectro. Pero vamos, que vienen siendo la misma... cosa. Los unos quieren llegar al verismo a través de la falta de artificio, y estos atiborrando el artificio, como viene siendo prescindir de la historia, el desarrollo, las subtramas y demás partes parece que bastante necesarias en la narrativa. Espero que por lo menos no hayan pretendido hacer una metáfora sobre el 11-S.

Si esta gente leyera un poco más a Aristóteles sabría que  hace mucho tiempo que se advirtió de que esa es la diferencia entre la poética y la Historia. "Monstruoso (Cloverfield)" pretende presentarnos la "Historia". No hay casi ni principio, ni casi nudo, ni casi deselance. Nada está resaltado, ni estructurado, ni constituye un mensaje de ningún tipo. Es simplemente un paréntesis en el discurrir del tiempo que resulta que alguien ha grabado en un cinta. Qué bien. Pero la narrativa ficcional se diferencia de la Historia justamente por eso. Porque selecciona, enfatiza y reestructura con la intención de alcanzar un valor significante. Nada de eso hay en "Cloverfield".

Presenta unos monstruos probablemente diseñados por alguien con algún tipo de disfunción por lo muy poco viables biológicamente. Tener los pies en la cabeza y caminar sobre muñones en las posaderas definitivamente no es muy darwiniano.
Y ahora la película. "Monstruoso (Cloverfield)" viene siendo una experiencia desagradabilísima en la que durante hora y media la cámara no deja de remearse paroxísticamente, ninguneando verdades físicas como que gran parte los espectadores, básicamente los no entrenados en la silla de Barani, no pueden ser sometidos durante semejante cantidad de tiempo a una experiencia tal, sin directamente querer vomitar. Además de eso, presenta unos monstruos probablemente diseñados por alguien con algún tipo de disfunción por lo muy poco viables biológicamente. Tener los pies en la cabeza y caminar sobre muñones en las posaderas definitivamente no es muy darwiniano.

Al no haber trama, no ha sido necesario romperse mucho la cabeza sobre qué hacer con los personajes, aunque eso sí, durante los primeros 20 minutos nos regalan con una historia que no tiene nada que ver con el resto de la película, (salvo quizás como dispositivo para que luego nos sorprendamos mucho), y que para mí nace del hecho de que la parte catastrófica no daba para la hora y media ni de broma. Lo que se llama técnicamente "relleno", vamos. Toda la película ha sido rodada en estudio y quizás admiren cómo se pueden construir ciudades y bichos de todo tipo con unos cuantos maquinillos, pero a estas alturas, eso no debería ser suficiente. El recurso de la cinta grabada sobre la cinta, es lo único mínimamente salvable de todo el cotarro, justamente porque es el único rasgo en el que se aprecia algo de arte (muy poco). En acabando, frases del nivel intelectual de "¿por qué corren todas las ratas en la misma dirección?" pueden dar la pincelada final sobre esta cinta.

La película quiere apoyarse en el montaje, pero tampoco en ese aspecto brilla en demasía. Si conocen a alguien que ante el final de mundo, en vez de salvar su vida, estuviera pendiente de grabar una filmación de pacotilla, para él está recomendada esta película.
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