Ficha

País

España, USA, UK

Año

2006

Título original

Moscow zero

Duración

90min

Dirección

María Lidón

Guión

Adela Ibañez

Reparto

Alex O'Dogherty, Joaquim de Almeida, Joss Ackland, Val Kilmer, Vincent Gallo, Isabelle Carré, Julio Perillán, Oksana Akinshina

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Crítica de Moscow zero
Autor: bronte
Fecha: 12/04/2007.
Póster Moscow zero

Moscow zero

Digerido por bronte

Para presentar a María Lidón, directora de "Moscow Zero", quizás llegara con decir que firma sus trabajos como "Luna". A secas. "Luna". No "Violeta imperial" ni "Nube de algodón", no. "Luna". Por si esta información no fuera suficiente, diré que "Luna" es conocida por su gran dinamismo y su conocimiento del mercado, la promoción, el merchandising y todas esas disciplinas, lo que le permite vender sus productos por todo el planeta, incluso antes de empezar a rodarlos, y lo que le ha reportado jugosas subvenciones para las, hasta ahora, tres películas de su autoría. Sin embargo, si repasan ustedes la imdb verán que de esas mismas tres películas, la puntuación más alta alcanzada por parte del público ha sido un cinco pelado, ahí tambaleándose hacia el precipicio. Y no me invento nada. A su discreción dejo el sacar conclusiones.

Tras "Náufragos" y "Yo, puta", filmes ampliamente recordados (o no), "Luna" vuelve a la carga con "Moscow Zero". Si les digo que transcurre en el subsuelo de Moscú en la actualidad, y que sin embargo gran parte del metraje lo ocupa una niña vestida del "novecento", con su traje blanco de puntillitas, rubia, corriendo arriba y abajo, de manera muy misteriosa por los corredores del alcantarillado moscovita, pueden ustedes hacerse una idea sobre qué material nos traemos entre manos. Sergei, un antropólogo ruso ha desaparecido por las atarjeas rusas, y un sacerdote americano, Vincet Gallo (cada vez más parecido a Doña Rogelia), acompañado de varios secuaces se dispone a ir en su búsqueda. Ahora hagan el esfuerzo de imaginar toda una bendita película rodada dentro de oscuras cloacas. Si ya lo han imaginado (sin olvidar lo de la niña correteando), añádanle una cámara subjetiva, probablemente de un demonio infernal o de uno que iba piripi, que se remenea mucho y que distorsiona la imagen. Y ahora completen el cuadro con Val Kilmer incomprensiblemente metido en todo este follón.

En fin, la trama, inserta en un guión sin pies ni cabeza, incluye sociedades secretas en el bajo mundo de Moscú, leyendas sobre si esa zona es la antesala del infierno, y gente con linternas, infiernillos, braseros  y candiles empapándose en aguas fecales. No duden que también hay voces misteriosas remasterizadas que dan un miedo que "de desencanillarse", subidas de música, fanfarrias agresivas que perjudican el tímpano, y una falta acuciante de historia. La guía de la expedición, que por supuesto no es un tipo de barba y 90 quilos de peso, si no una guapa rusa que dice mucho cosas como "perestroika, glasnost, pravda" y tal y tal, de pronto besa al sacerdote, sin que se sepa muy bien por qué. Pero se supone que es porque en los manuales de guión recomiendan incluir un "interés amoroso".

"Moscow Zero" es una de esas películas que importan un bledo al espectador desde el minuto uno, y que además mientras se está viendo es imposible sacarse la imagen de la cabeza del director artístico retocando un ladrillo para que "dé más impresión de viejo y moscovita" (no conseguida), o a la directora detrás de la cámara diciendo "ahora pon mucha cara de susto" (tampoco conseguido). Es absolutamente imposible empatizar con la película en ningún momento porque es postiza hasta la extenuación. Si les ha valido de algo esta pequeña reseña sobre esta cinta, ahora les dejo con unas palabras de "Luna" sobre su propia obra (que muy orgullosa está ella), para que no se vayan tan desinflados y comprueben que por lo menos algo sí que les va a dar miedo: "Con "Moscow Zero" he querido reflejar como cerramos los ojos a realidades que no queremos ver. Existen mundos paralelos (los mendigos viviendo en el subsuelo y el resto de la gente en la superficie) pero todos compartimos algo que va con la naturaleza humana: el miedo. No hay que temer a ningún monstruo (como en el film), sino a nosotros mismos. Es la propia humanidad la que esconde el peligro".

Podría decir que es una película muy bonita, pero mentiría. Recomendada para todos aquellos que están a favor de las subvenciones. Puntuacion