Ficha

País

Australia, China, Alemania

Año

2008

Título original

The children of Huang Shi

Duración

114min

Dirección

Roger Spottiswoode

Guión

Jane Hawksley, James MacManus

Reparto

Jonathan Rhys Meyers, Radha Mitchell, Chow Yun-Fat, Michelle Yeoh, David Wenham

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Crítica de Los niños de Huang Shi
Autor: farrell
Fecha: 03/11/2008.
Póster Los niños de Huang Shi

Los niños de Huang Shi

Digerido por farrell

Como todos podrán comprobar cuando terminen de leer, la película que nos ocupa se ha llevado un pulgar hacia abajo como un piano de grande. Y después de escribir esta crítica uno siente la sensación indescriptiblemente reconfortante de haber hecho una buena obra, ya que “Los niños de Huang Shi” es el peor tipo de mala película que un espectador pueda echarse a la cara: la mala película con pretensiones.

La cinta está basada en la historia de George Hogg, periodista inglés que en los años 30 sacó a un porrón de niños de una zona de China devastada por la invasión japonesa y la guerra civil, guiándolos durante 1000 kilómetros por la antigua Ruta de la Seda, a pie y con los fardos cargados en burras. Un rescate épico a través de lo que se ha dado en llamar uno de los primeros corredores humanitarios de la historia, protagonizado encima por niños.

Pues nada. No hay manera de que esta película funcione ni de que produzca la más mínima emoción en el espectador porque es un cúmulo de despropósitos de principio a fin. A nivel global uno de los fallos de base de este guión es la “invisibilidad” de los niños protagonistas de la historia. Dado que el personaje de Hogg, su trama de amor con la enfermera etc. son absolutamente nada interesantes, una forma fácil de empatizar con el espectador sería dar más cuerpo a los personajes de los niños, huérfanos, sucios y desnutridos, poniéndoles algo más que un nombre y ya. Pero el director se limita a ir dando tumbos por la historia, llegando un punto en que no sabes por qué tal crío está traumatizado por tal cosa o por qué el de más allá odia tanto a su vecino de enfrente.

Además, parece que Roger Spottiswoode se ha dejado llevar mucho por la confianza de tener un reparto de nombre famosos y se ha olvidado por completo de dirigirlos. Jonathan Rhys Meyers se pasa la película con cara de anuncio de Hugo Boss, perfectamente bronceado aún en el invierno de la China profunda y perdiendo mucho el tiempo en poner morritos y apretar la mandíbula para que le salga una lágrima en las escenas de drama. Radha Mitchell construye un personaje tan falto de carisma y humanidad que se pasarán ustedes la película preguntándose por qué demonios hace esto o aquello, ya que sus acciones no parecen tener ninguna justificación (mucho menos su relación con Hogg) y los actores chinos pues les resultarán agradables de ver, como siempre, pero nada más.

En cuanto al apartado técnico, simplemente decir que “Los niños de Huang Shi” está ambientada en la China de los años 30, con sus templos, montañas nevadas y desiertos, así que imagínense ustedes lo bonita que podría llegar a ser a nivel estético. Pues nada, oye. Tampoco parece que hayan gestionado mucho el dinero del departamento de producción, porque la cosa parece más un telefilme que una película.

En fin, que no pierdan ustedes el tiempo, que con el frío que hace se está mejor en casa viendo alguna película en DVD y tapado con un buen nórdico. Les recomiendo uno del Ikea y cualquiera de Billy Wilder.

Recomendada para ver un día de mucho calor, por lo de los paisajes nevados, que refrescan y eso.
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