Ficha

País

USA

Año

2006

Título original

Night at the museum

Duración

108min

Dirección

Shawn Levy

Guión

Ben Garant, Thomas Lennon

Reparto

Ben Stiller, Carla Gugino, Dick Van Dyke, Mickey Rooney, Bill Cobbs, Robin Williams, Owen Wilson

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Crítica de Noche en el museo
Autor: malabesta
Fecha: 24/01/2007.
Póster Noche en el museo

Noche en el museo

Digerido por malabesta

“Noche en el museo” es la típica película de aventuras un tanto flojucha pero que todos guardamos en la memoria con cierto cariño. No tanto porque cuando éramos niños las películas fuesen mejores, sino porque cuando éramos niños por lo general todos éramos un poco más pequeños. Y un poco más impresionables. Así que ahora que la vida sigue, uno comprende cómo, mientras de niño veía “Aventuras en la gran ciudad” en éxtasis, pensando que entrar en un bar de moteros delincuentes a cantar un blues era la cosa más guay de la tierra, su padre realmente estaba pensando “Por favor, mátenme”.

Pues así es “Noche en el museo”. Mientras, probablemente, los zagales se queden boquiabiertos ante las aventuras de Ben Stiller en un museo de historia natural en el que de noche las figuras cobran vida, el sector del público que ya tiene pelos en las piernas estará más bien pensando en cómo dormirse sin que se note mucho. Merced, principalmente, a una historia bastante poco llamativa. Larry (Ben Stiller), un hombre que no termina de encontrar su lugar en el mundo ni un trabajo fijo se ve forzado a aceptar una posición como guarda nocturno del Museo de Historia Natural, para así tener un poco de seguridad y poder seguir viendo a su hijo Nick (Jake Cherry), pues la custodia la tiene su ex-mujer. Pero resulta que los anteriores guardas de seguridad (Dick Van Dyke, Mickey Rooney y Bill Cobbs) le confiesan un secreto: debido a una extraña tablilla mágica, de noche el museo cobra vida. Larry habrá de ocuparse entonces de dinosaurios, leones, monos puñeteros, Ghengis Kahn o Teddy Roosevelt (Robin Williams).

Por supuesto, hay malos muy malos y Larry que quiere mucho a su hijo, y que terminará encontrándose a sí mismo y ganando su cariño. Probablemente la mayor novedad sea el ingrediente, común por otro lado en casi todas las películas modernas, de la familia desestructurada. Por lo demás, ya han visto la película. Lo único que no han visto es al esqueleto de un tiranosaurius rex animado por ordenador, o a Owen Wilson convertido en un vaquero de diez centímetros, pero la novedad de ambas propuestas se acaba allá por el minuto diez. La película dura hora y tres cuartos.

Además de la poca originalidad, el guión es bastante endeble. Es tal la miríada de personajes que habitan dentro del museo, que la presentación de los mismos viene a durar más de media hora. A partir de entonces comienza la historia. Además, como sale Ben Stiller, el humor físico es de base, así que a cada rato, todo se detiene para que a Stiller le tiren una tarta a la cara, patine en una monda de plátano o se le caiga un piano en la cabeza.

La dirección de Shawn Levy, que tiene una especie de monopolio en esto del cine familiar, tampoco es todo lo efectiva que podría ser. Consume rápido sus recursos, que vienen a ser los bichos del museo, y los convierte en algo cansino. Un dinosaurio que cuando camina hace temblar el suelo impresiona, pero durante un tiempo limitado. Luego cansa, después produce dolor de cabeza y termina con alucinaciones y trastornos gastrointestinales.

El reparto sufre bastante de la mala dirección de Levy. Actores consagrados como Van Dyke, o demasiado consagrados como Rooney tienen unos personajes que actúan de manera ridícula e injustificada. Stiller basa su actuación en lo de siempre, poner cara de confusión antes de que alguien le de una patada en la entrepierna, y luego revolcarse por el suelo. El vaquero de Owen Wilson tiene una cara que ocupa unos tres centímetros en la pantalla del cine. De hecho es tan pequeño que ni está en los créditos. Por lo demás, parece que hace también de lo de siempre.

En fin, una película aburrida para los mayores, sólo recomendada para aquellos que todavía puedan pasar por debajo de la barra. Puntuacion