Ficha

País

USA, Australia

Año

2008

Título original

Nights in Rodante

Duración

97min

Dirección

George C. Wolfe

Guión

Ann Peacock, John Romano

Reparto

Richard Gere, Diane Lane, Viola Davis, Becky Ann Baker, Scott Glenn, Mike Molloy

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Crítica de Noches de tormenta
Autor: bronte
Fecha: 23/10/2008.
Póster Noches de tormenta

Noches de tormenta

Digerido por bronte

Supongo que el hecho de que la mayoría de las películas románticas me parezcan insoportables hace poco por sostener mi feminidad. Pero a cambio, me reviste de un excelente gusto cinematográfico. Porque, señoras y señores, si hay un género que se presta al uso ñoño de la fórmula ese es el del romanticismo. Si encima nos enfrentamos a la adaptación de una historia de Nicolas Sparks, conocido por las novelas en que se basaron "El diario de Noah", "Mensaje en una botella" o esta "Noches de tormenta", pues sale lo que sale. Conclusiones que podemos sacar de aquí: en primer lugar que al autor le gusta ubicar sus historias en Carolina del Norte, que es donde vive, y curiosamente el tercer estado más importante en producción de películas (tras California y Nueva York), en segundo lugar que tiene cierta tendencia a escribir historias de amor, y en tercer lugar que por muy buena que sea una historia, un equipo maldito puede destrozarla. Y bien se ve con el trecho que va de "El diario de Noah" a esto.

Aquí tenemos otra vez otra love-story. Yo lo definiría como un cruce entre "Ghost", "Los puentes de Madison" y "Titanic". Cuando la vean entenderán el mogollón. Aunque yo les recomendaría que no lo hicieran. A mí en general me parece muy mala idea juntar problemas familiares o profesionales con el tema romántico. Si vas a poner pasado a tus personajes, que sea un pasado de potencia. Algo así como tener a tu mujer loca encerrada en un torreón o similares y no que estés dubitativa sobre dejar volver a tu marido infiel o no. ¿A quién le importa eso? ¿Quién quiere ver una historia de amor en la que los personajes se intercambien fotos de sus hijos y comenten las personalidades de los mismos? Yo no. Eso, o se hace muy bien o no se hace y se limita uno a poner a los típicos jovenzuelos viviendo en enésimo romance de la temporada y aquí paz y después gloria.

Así que, problema clásico, hay que ocupar tanto tiempo en explicar los bagajes de los personajes, sus problemas personales, presentar a todos los personajes implicados en esos problemas que luego, claro, no hay tiempo para la historia de amor. Y una se encuentra de golpe y porrazo con dos personajes que se han enamorado y nadie entiende cómo ha sido. Eso podría ser el resumen perfecto de "Noches de tormenta". Dos desconocidos que pasan juntos cuatro días, que intiman de manera inverosimil, que se dicen cosas muy fuertes, que yo no le diría ni a mi marido después de 50 años, cosas tipo "te niegas a reconocer la realidad porque estás tan absorto en tu propio yo que no puedes aceptar la existencia de otros seres que sufren" y que se enamoran. Bueno, esa es la diferencia entre "Los puentes de Madison" y esta película: que el guionista no ha seguido un curso de psicología de CCC y no siente la necesidad de hacer una instrospección psicológica hasta los menudillos, de unos problemas que parecen sacados del "Cosmopolitan". Y el resultado obviamente es mucho mejor. Resultan unos personajes mucho más creíbles, más verosímiles y mucho más profundos.

El último tramo del filme suena a "hay que meter lo típico para que la gente llore mucho", y sin embargo, no se sabe muy bien qué pinta en todo el tinglado.
En esta película, además, hay tanto que meter tras el romance, tanto que sobra, al fin y al cabo, que todo queda comprido, contrahecho, ortopédico. El último tramo del filme suena a "hay que meter lo típico para que la gente llore mucho", y sin embargo, no se sabe muy bien qué pinta en todo el tinglado. No añade ningún tipo de significado, ni de mensaje, sólo es un añadido para aniquilar cualquier tipo de originalidad que tuviera la cinta. También da para muchos "solos" porque en esta película todo el mundo tiene un "solo". Todo el mundo puede despepitarse en un momento dado para dejar claro lo buen actor que es. Sobre todo el director artístico, que se ha descubierto con una casa construida en primera línea de playa, abigarrada hasta la extenuación. Una cosa un poco demoníaca.

Richard Gere, Diane Lane, normalitos hasta la extenuación, bastante han hecho los santitos. También asoma la faz Scott Glenn, hecho un papiro, el pobre, y James Franco, que siempre tiene pinta de estar con resaca. Nadie sabe por qué, éste último no aparece en los títulos de crédito, pero sale, que lo sepan todas sus fans. El trabajo del director, terrible, incapaz de sacar nada bueno de un guión grandilocuente, y a nivel de imagen tampoco se luce mucho que digamos. También es verdad que el hombre tiene poca experiencia. Aún así, esto es imperdonable. Si quieren entender qué ha pasado aquí, sepan que una de las guionistas también anduvo por Narnia (¡acabáramos!) y el otro metió mano en "Crueldad intolerable". Así son las cosas y así se las hemos contado.

Recomendada para gente con horror vacui.
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