Ficha

País

USA

Año

2007

Título original

No country for old men

Duración

122min

Dirección

Ethan Coen, Joel Coen

Guión

Ethan Coen, Joel Coen

Reparto

Javier Bardem, Josh Brolin, Tommy Lee Jones, Kelly Macdonald

Enlaces

Externos

Críticas

por autor

por título

# A B C D E F G H
I J K L M N O P Q
R S T U V W X Y Z
Crítica de No es país para viejos
Autor: bronte
Fecha: 08/12/2007.
Póster No es país para viejos

No es país para viejos

Digerido por bronte

Una cosa innegable se puede deducir de "No es país para viejos": a Javier Bardem no le importa salir horripilante en la pantalla. Dedicaré este primer párrafo a dejar claro lo horripilante de su vestimenta, lo horripilante de su peinado y lo horripilante de su cara. Personalmente creo que su cara ya lo es per se, pero los Coen se han afanado en que lo sea aún más. Si eso pone o quita al personaje, yo creo que más bien quita. El aspecto es lo suficientemente carnavalesco como para poder concentrarse en otra cosa. Y quizás eso ayude al propio Bardem en su intepretación más de lo que a él mismo le gustaría reconocer.

"No es país para viejos" es la versión seca y cálida de "Fargo". Así que los que aprecien esta variante de los Coen disfrutarán de lo lindo con este filme, que bien podríamos encuadrar en la categoría de la antes mencionada y de "Sangre fácil" si es que existe esa categoría. Si por la contra les van más los juguetes tipo "El gran Lebowski", esto les puede resultar un tanto "exigente" en su propia aportación como espectadores. Principalmente por la lentitud de la muy escueta trama. Claro que se sabe que es una buena pelicula porque pese a esa lentitud el tempo es ajustado y no aburre, aunque la coda final pueda resultar un tanto cuestionable para algún segmento de público. Evidentemente encierra un significado último del filme, dándole quizás una dimensión más trascendental que la que hubiera tenido sin ella, pero también hace que decaiga cierto ritmo de thriller que con mucho empeño se ha trabajo en el resto del filme.

La película está bien, pero desde luego no me parece a mí que sea para ocupar el número 16 (por el momento) de las 250 mejores de la historia según la IMDB. Lo dicho, con los Coen pasa como con las greguerías de Gómez de la Serna. O se tiene determinada sensibilidad para disfrutarlas o caen como una patada en las narices. Y no digo en absoluto que no disfrutar de su cine lo relegue a uno en una forma inferior de vida. Los Coen, aquí donde los ven, también han hecho verdaderos truños, y más últimamente. Lo que está claro es que son puramente americanos en ese abandono de la mentalidad cartesiana narrativa que tantos años se mantuvo en USA gracias a la herencia europea y que cada vez se va diluyendo más en el sueño de los justos.

Basada en una novela de Cormac McCarthy, la trama no podía ser más sencilla. Un redneck (Josh Brolin) que se encuentra dos millones de dólares provinientes de la droga y un asesino psicópata (javier Bardem) que le persigue, todo esto en los alrededores de Río Grande. Entremedias un sheriff un poco de vuelta de todo, Tommy Lee Jones dándonos fe de lo dura que se ha hecho la vida en los últimos tiempos. El gran mérito de la película está desde luego en el montaje, elegante y sofisticado a la par que tieso, en el humor que desprenden muchos de los retratos oriundos y sobre todo en la tensión que la película consigue en numerosas ocasiones. Y sí, el resultado sin Bardem habría sido prácticamente el mismo porque es una tensión claramente basada en la dirección. Las películas de los Coen a veces brillan tanto en este aspecto que parece que los actores casi fueran accesorios. Violencia enjuta y descarnada, ausencia de elementos extradiegéticos y un manejo del suspense magnífico hace que algunos momentos sean realmente desasosegantes.

Tommy Lee Jones, muy bien como siempre. Claro que éste es otro que ya ha alcanzado el status de marca registrada. Josh Brolin, para mí, sinceramente, la sorpresa de la película. Decir que la cámara le adora es demasiado tópico, pero tiene una fotogenia que rebasa el aspecto puramente físico. Javier Bardem con no estar mal, en absoluto, luce un estilo interpretativo diferente al resto del reparto. Resulta difícil olvidarse de que está interpretando. Se dice por ahí que su psicópata es diferente al resto de los mostrados en el cine. Yo estoy de acuerdo. Básicamente porque no he podido ver en él más que eso mismo: un psicópata. Ir por ahí con una pistola de bala cautiva, contribuye bastante a causar canguele en el respetable, para qué nos vamos a engañar. Algunos ojitos en blanco sobran.

Gustará a los que ya saben que les va a gustar y repelerá a los que también tienen muy claro que les va a pasar eso. Recomendada para fanáticos del peinado estilo paje.
Comentar esta crítica/Ver los comentarios Puntuacion