Ficha

País

USA

Año

2008

Título original

Drillbit Taylor

Duración

102min

Dirección

Steven Brill

Guión

Kristofor Brown, Seth Rogen

Reparto

Owen Wilson, Leslie Mann, David Dorfman , Danny McBride , Josh Peck

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Crítica de No tan duro de pelar
Autor: bronte
Fecha: 29/03/2008.
Póster No tan duro de pelar

No tan duro de pelar

Digerido por bronte

Si no me fallan las cuentas Owen Wilson ya debía de estar un poco pachucho cuando rodó esta pelicula. ¿Será la edad, los disgustos o qué será que yo le he visto más atractivo? Será que en versión original gana muchísimo. Se apunta Owen a este filme de tercera para reenganchar con su exitosa carrera de actor aunque él lo que quiera sea escribir.Y lo hace de la mano de Steven Brill, al que hemos visto como actor en algunas de las comedias más de marca de los últimos años y así mismo director de otras tantas marcadas con una cruz bien grande. Entre ellas "Mr. Deeds" y "Little Nicky", esta última también de su autoría.

Si el actoreo y el escribamiento no son excesivamente lo suyo, está claro que la dirección tampoco. Es "No tan duro de pelar" (vaya titulito en español) un buen ejemplo no sólo de subidas y bajadas de ritmo, sino a veces de completa torpeza a la hora de crear buenas situaciones dramáticas. Tres pringadillos en un Instituto americano, con sus matones y tal, contratan a un supuesto exmilitar para que sea su guardaespaldas. Éste no es otro que Owen Wilson, quien en realidad es un homeless con bastante jeta. Para mostrarnos la desgracia del larguirucho, el gordito y el "Mad" (porque el último crío es igual al personaje de la revista "Mad"), el director ya se coge 15 minutos, que a mí eso me pareció un escándalo de prológo. Quince minutos viéndoles correr y ser apaleados. Estoy pensando que estoy mentando a todo el santoral del director, cuando los guionistas, Kristofor Brown (éste muy curtido en la televisión, y además productor) y Seth Rogen (miren por donde, guionista también de "Superbad"), son para darles de comer aparte. De hecho, éste megamix que han intentado hacer entre "Superbad" y ochocientas mil cosas más, deja mucho que desear. Aquí aclarémonos. O ponemos a los niños babeando durante todo metraje por chicas en bikini, o no los ponemos. Porque dos míseros destellos suenan más a que no se sabe por dónde van que a otra cosa.

Escuchar a Owen Wilson diciendo "This fight is over, abierta, done", tiene su encanto.
Tanto es así, que aquí los "puntos de giro" (o inflexión) parecen carambolas estelares. Owen Wilson primero los entrena, pero luego resulta que sí que ejerce de guardaespaldas. Sin previo aviso acaba de profesor sustituto en el Instituto. Hombre, un poco de coherencia en la estructura, que tampoco están tan caras. Lo único bueno de estos guiones sin pies ni cabeza es que es difícil saber lo que va a pasar luego, aunque el trasfondo en este caso esté más que clarísimo: que si la amistad, que si no tener miedo y todas esas bonitas cosas. Llamativo me ha parecido el que uno de los perdedores tenga sus ojos puestos en una niña oriental del colegio, lo cual me parece a mí que no se da mucho en el cine americano, estas interracialidades adolescentes (y no adolescentes) cuando en la calle están a la orden del día. Y también augura la presencia de los asiáticos en el cine como americanos más, puede que desplazando un tanto a los negros. Lo cual no sería de extrañar porque USA está cuajada de asiáticos.

Aparte de eso la película hace uso de los estereotipos a los que estamos acostumbrados y sólo la presencia siempre "descolocadora" de Owen Wilson consigue levantar la película. Y hasta uno se puede reír aunque sea consciente en todo momento de que está torpemente realizada. De hecho, yo me reí en más de una ocasión y más de dos por destellos que estoy casi segura desaparecerán en la versión doblada. Escuchar a Owen Wilson diciendo "This fight is over, abierta, done", tiene su encanto, la verdad. Y por supuesto, acaba con su gran orgía violenta, porque ya todos y todos sabemos que el valor de los hombres aún se sigue midiendo en esos términos. Uno puede ser muy sensible y listo, que si no sabe pegar unas buenas leches...

Una película que se deja ver, pero que adolece de claros fallos de factura. Al mismo tiempo la constatación de que Owen es un actor por encima de cualquier circunstancia. Recomendada para fans de éste último.
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