Ficha

País

USA

Año

2007

Título original

I now pronounce you Chuck and Larry

Duración

110min

Dirección

Dennis Dugan

Guión

Barry Fanaro, Alexander Payne, Jim Taylor

Reparto

dam Sandler, Kevin James, Jessica Biel, Ving Rhames, Steve Buscemi, Dan Aykroyd

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Crítica de Os declaro marido y marido
Autor: malabesta
Fecha: 11/09/2007.
Póster Os declaro marido y marido

Os declaro marido y marido

Digerido por malabesta

“Os declaro marido y marido” es la nueva comedia del incansable Adam Sandler, cuyo humor probablemente fuese la bomba cuando estaba en el instituto y la universidad, pero que con el tiempo es cada vez más y más cansino. En esta ocasión se ha de hacer pasar por homosexual para ayudar a un amigo, y de nuevo tiene la gracia en el culo.

La película cuenta la historia de Chuck (Adam Sandler) y Larry (Kevin James), bomberos y residentes en Nueva York. Larry es viudo reciente, y debido a problemas legales a los que ni la película ni yo prestamos mucha atención, ha de hacerse pareja de hecho con su amigo Chuck, un maníaco sexual que siempre va con el pelo del pecho al aire. Lo que parecía un apaño maravilloso se complica cuando el ayuntamiento manda al inspector Fitzer (Steve Buscemi) para comprobar que la unión de los bomberos no es un cambalache, y estos han de comportarse como una verdadera pareja ante el mundo y su nueva abogada Alex (Jessica Biel), por la que, como era de esperar, Chuck siente una gran atracción.

“Os declaro marido y marido” está hecha con prisa; tiene prisa por ser muy graciosa, y a los treinta segundos de proyección Adam Sandler empieza a contar chistes y a protagonizar gags, y ya no parará hasta el final de la película. Todas sus líneas de diálogo son un chascarrillo, y todas sus escenas en solitario son un pequeño sketch que puede o no tener que ver con el resto de la película. A base de probar una y otra vez, y créanme que sólo le falta salir de la pantalla a hacerle cosquillas a los de la primera fila, tiene uno o dos momentos graciosos, pero en general es bastante desesperante. También tiene mucha prisa en arrancar la convivencia de Chuck y Larry, y así esta un buen día, agobiado por la burocracia, mira un periódico que tiene encima de la mesa y descubre una noticia sobre los derechos de los homosexuales a formar parejas de hecho. Y ya. A los veinte segundos se lo está proponiendo a su compañero, un minuto después están firmando los papeles y en menos de cinco viven juntos. ¿Es más graciosa la película a partir de ahí? No.

No es una sorpresa que la visión de los homosexuales que da “Os declaro marido y marido” es completamente estereotipada; todos son reinonas vestidas de mariposa saltando por ahí o fornidos dominadores con gorra de cuero y el pantalón que deja las nalgas al aire. Chuck y Larry tienen la profundidad intelectual de dos adolescentes, y por lo general todos sus problemas, y el punto de la película, parecen ser determinar cuál de los dos es la mujer y hacer muchos chistes sobre el mundo de la sodomía. Nunca resultan graciosos cuando se comportan como heterosexuales embrutecidos haciéndose pasar por gays, y el único momento un poco divertido que consiguen como pareja es cuando realmente parecen homosexuales comportándose como heterosexuales embrutecidos, y aporrean a un taxista por insultarlos.

El perfil del humor es bastante bajo y grosero, lo que no es óbice para que “Os declaro marido y marido” se despache con una moralina de tres al cuarto.
Por si alguien lo dudaba, el perfil del humor es bastante bajo y grosero, lo que no es óbice para que “Os declaro marido y marido” se despache con una moralina de tres al cuarto, en un temible final con juicio incluido, que resulta como mínimo ridículo.

La dirección de Dennis Dugan se reduce a un noventa por ciento de convencionalidad y un diez por ciento de momentos en los que recurre a los trucos más fashion de esta temporada, dividir la pantalla o rodar con la cámara al hombro, para darle un poco de salero a la película.

Yo nunca le he visto la gracia a Adam Sandler, y “Os declaro marido y marido” no me ha abierto los ojos. Kevin James basa casi todas sus gracias en el castigo físico o alguna otra forma de humillación, como le corresponde a un actor al que no se le pueden ver los seis abdominales. Jessica Biel hace de mujer flrorero, y la única sorpresa agradable de toda la película es la aparición de Ving Rhames, que protagoniza un pequeño número musical que si no es gracioso, por lo menos es curioso de ver.

En fin, mediocre comedia que misteriosamente ha tenido gran éxito de público. Recomendada para gente que al leer la palabra culo se ría.
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