Ficha

País

USA

Año

2006

Título original

Unaccompanied minors

Duración

90min

Dirección

Paul Feig

Guión

Mya Stark, Jacob Meszaros

Reparto

Wilmer Valderrama, Gina Mantegna, Quinn Shephard, Tyler James Williams, Brett Kelly, Lewis Black

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Crítica de íPeligro! Menores sueltos
Autor: malabesta
Fecha: 17/12/2006.
Póster íPeligro! Menores sueltos

íPeligro! Menores sueltos

Digerido por malabesta

"¡Peligro! Menores sueltos" debería ir acompañada de una advertencia del Ministerio de Navidad a los diabéticos y a todos aquellos que tengan intolerancia a los polvorones, mazapanes y azúcares en general, pues la película en sí tiene más Navidad por fotograma que el anuncio de las muñecas de Famosa.

Conste que a mí todo este discurso de que la Navidad es un invento comercial y que Papá Noel es en realidad Ronald McDonald disfrazado, que viene a robarnos el alma a través de los cuartos me parece una estupidez. Las fiestas estaban ahí antes que los centros comerciales (antes incluso que el propio Papá Noel), y el que no sea capaz de separar las unas de los otros se merece que le traigan carbón. Pero a pesar de mi aceptancia de la Natividad, mi resistencia tiene un límite. "¡Peligro! Menores sueltos" es el típico producto comercial sin alma, hijo sólo de los productores y con único objetivo de sacarle los cuartos a determinado sector del público; podían haber sido los frikis, los amantes del tunning o los de los palitos de merluza, pero como estamos en Noviembre, le toca a los niños. Que además suelen traer de la mano a sus padres, que también pagan entrada. Para satisfacer sus necesidades, se nos presenta a un grupo de cinco chavales, una especie de "El club de lso cinco" pero sin ápice de gracia, y que corresponden a una serie de arquetipos que más o menos cubren todo el espectro: el tímido, la pija en el fondo insegura y de buen corazón, la rebelde pero de mejor corazón aún, el sabelotodo y el gordo bonachón. Al igual que con las descripciones de los horóscopos, con personajes así es imposible no acertar. Resulta curioso como cambian los tiempos. Mientras en los ochenta películas de este género se centraban en torno a chavales aislados de sus amantísimos padres, como "Solo en casa" o "Aventuras en la gran ciudad", en "¡Peligro! Menores sueltos" los niños están separados de sus padres, que también están separados entre sí. Es el signo de los tiempos.

En este caso, los cinco protagonistas están aislados en un aeropuerto, gracias a un temporal, y a merced del cruel jefe de aeropuerto, que odia la Navidad (y a los niños), y que en lugar de recibir la visita de los fantasmas de las Navidades futuras, presentes, pasadas y pluscuamperfectas recibe a cinco delincuentes juveniles que se dedican a hacer el gamberro, destrozar todo tipo de cosas y a conseguir que tanto el dicho jefe como sus secuaces de seguridad se den rotundos trompicones y golpes en la entrepierna. Pero como noche de paz, noche de amor, al final los niños resulta que son más buenos que nadie, y tanto ellos como el jefe como unas trescientas personas que había en el aeropuerto aprenden el verdadero significado de la Navidad, a pesar de llevar doce horas encerrados en un aeropuerto. Les juro que Air Madrid no consta entre los productores.

El guión, fruto de dos escritores primerizos, es un continuo esfuerzo por mantenerse dentro de las formas técnicas y por encontrar la risa fácil, en forma siempre de golpes y escasos chistes, que suelen ir destinados al padre bostezante. Los personajes, como era de esperar, van de situación inverosímil a momento increíble, cosas imperdonables cuando están solventadas con tan poca gracia como aquí. Por supuesto todos ellos son planos como la pista de aterrizaje, y apenas tienen ningún desarrollo, que además suele traducirse en un cambio repentino: de "soy un cabronazo que odia la felicidad" a "hou hou hou" en tres segundos. Y sin mucha explicación.

La dirección es completamente rutinaria, y bastante incapaz de salvar la falta de comicidad. La banda sonora está compuesta por ciento y un grupetes de imberbes que aporrean sus guitarras al ritmo de algún villancico convertido en bastardo, algo así como el "Christmas is all around" de "Love actually", pero creyéndoselo.

Los protagonistas son niños, así que tienen algo de excusa. La única cara familiar es la de Gina Mantegna, hija de Joe Mantegna, y no del lechero. Los adultos que les dan contrapartida, Lewis Back y el televisivo Wilmer Valderrama, tampoco es que les vayan a caer los premios, como mucho alguno que le tirarán desde un coche en marcha.

En fin, un espanto de comedia. Si quiere una película de Navidades y aeropuertos, mejor véase "La jungla de cristal 2". Recomendada para los que se merecen carbón. Uno o dos sacos, al menos. Puntuacion