Ficha

País

USA

Año

2006

Título original

Sleeping dogs lie (Stay)

Duración

89min

Dirección

Bobcat Goldthwait

Guión

Bobcat Goldthwait

Reparto

Melinda Page Hamilton, Bryce Johnson, Geoff Pierson, Colby French, Jack Plotnick

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Crítica de Los perros dormidos mienten
Autor: malabesta
Fecha: 03/03/2008.
Póster Los perros dormidos mienten

Los perros dormidos mienten

Digerido por malabesta

"Let sleeping dogs lie" es un refrán anglosajón que podría traducirse por un "mejor no meneallo", y que aprovechando que en ingles lie también significa mentir, produce el chascarrillo y da título a la película. Justifica la traducción al español como "Los perros dormidos mienten", expresión que de por sí no es que tenga mucho sentido.

Con guión y dirección de Bobcat Goldthwait, cómico americano famoso por su insoportable voz al que en España conocemos gracias a "Loca academia de policía" (era aquel motero reconvertido que chillaba como si se hubiese pillado los bajos con la cremallera del pantalón), pero cuya obra más conocida hoy en día es "El show de Jimmy Kimmel", que lleva dirigiendo ya unos años y que ha alcanzado reciente popularidad internacional gracias a los vídeos en los que diferentes miembros del reparto alardean de beneficiarse a Matt Damon o Ben Affleck.

La película imita bastante, en tono, maneras, financiación y hasta en el nombre de la protagonista a la primera trilogía de Kevin Smith. Amy (Melinda Page Hamilton) está prometida a su novio John (Bryce Johnson), al que le oculta un secreto: una noche de aburrimiento, y por aquello de probar, Amy le hizo una felación a su perro. La relación no funcionó, y ahora ella vive con el oscuro secreto. Aunque indudablemente el planteamiento es original (y endémico de este tipo de miniproducciones en las que no hay muchos productores que se lleven las manos a la cabeza), "Los perros dormidos mienten" no pasa de ahí. Quitando momentos muy concretos -como las experiencias sexuales de Amy- en los que de puro surrealista hace gracia, el resto de la película es bastante convencional.

Adolece además de problemas serios de guión. Para empezar, durante la mitad del metraje no se sabe muy bien quién es el protagonista. A pesar de que podemos oír los pensamientos de Amy, gran parte de "Los perros dormidos mienten" se desarrolla en su casa, en la que John intenta agradar a sus terribles y peculiares suegros y es por lo tanto el absoluto protagonista. Será cosa de que el director y guionista es un hombre y se le ha escapado ahí la primera persona.

Luego la trama tampoco está demasiado definida. Parece que empieza como una comedia romántica, luego tontea con el drama, vuelve a la comedia romántica pero con otra gente... en fin, aunque es cierto que así escapa un poco de lo predecible, lo hace para dejar al espectador más incrédulo que sorprendido, más rascándose la cabeza que abriendo los ojos como platos.

Sin duda Bobcat Goldthwait se ha curtido en un programa de entrevistas, y "Los perros dormidos mienten" también está rodada así.
Sin duda Bobcat Goldthwait se ha curtido en un programa de entrevistas, y "Los perros dormidos mienten" también está rodada así. La mayoría de las escenas dialogadas son simples sucesiones de primeros planos de los hablantes, y de vez en cuando se intercala un vídeo musical, que era lo que nos faltaba. Los escasos medios técnicos con los que se ha rodado tampoco es que ayuden mucho, la verdad.

El reparto tampoco pasa de mediocre, aunque la verdad es que Melinda Page Hamilton resultaría bastante creíble de no ser por algunos momentos en los que se le va un poco la mano en esto del drama, y entra ahí en un frenesí interpretativo que ríase usted de Gary Oldman. Tiene su estilillo ahí con la Renée Zellweger de los primeros tiempos; a ver qué es de ella.

En fin, una comedia bastante normalucha. Recomendada para amantes de los animales.


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