Ficha

País

USA

Año

2010

Título original

Prince of Persia: The sands of time

Duración

116min

Dirección

Mike Newell

Guión

Boaz Yakin, Doug Miro, Carlo Bernard

Reparto

Jake Gyllenhaal, Gemma Arterton, Alfred Molina, Ben Kingsley, Steve Toussaint

Enlaces

Externos

Críticas

por autor

por título

# A B C D E F G H
I J K L M N O P Q
R S T U V W X Y Z
Crítica de Prince of Persia: Las arenas del tiempo
Autor: malabesta
Fecha: 24/05/2010.
Póster Prince of Persia: Las arenas del tiempo

Prince of Persia: Las arenas del tiempo

Digerido por malabesta

A pesar de que el título lo anuncia claramente, quién iba a pensar que "Prince of Persia: Las arenas del tiempo" es otra película sobre Irak. Pues sí, parece que cuando uno tiene una historia vacía de significado no hay nada como echar mano del manual de temas socorridos y ahí se echa uno un discursillo verdoso, como en "Avatar" o se le da una pasada (nada velada) a Bush, que siempre se gana uno unas simpatías.

La película sigue las aventuras del príncipe Dastan (Jake Gyllenhaal), que tras invadir la ciudad de Alamut, protegida por la princesa Tamina (Gemma Aterton), se encuentra en sus manos la daga del tiempo, una mítica arma capaz de llevar a su portador al pasado. A ella recurre, tras el asesinato de su padre, para intentar limpiar su nombre, pues lo acusan del regicidio.

"Prince of Persia: Las arenas del tiempo" es un aldabonazo más en una puerta bastante maltrecha. De nuevo los sospechosos habituales se reúnen tras la máquina de escribir: Boaz Yakin, Doug Miro y Carlo Bernard son los tres guionistas de la película, y como si fuesen hijos de Elena, tres eran tres y ninguno era bueno.

La última producción Disney se plega a la fórmula de las películas de aventuras, mezclando acción, exotismo y romance con igual falta de gracia. Dos protagonistas artificiales y almidonados, que al igual que sus diálogos parecen (mal) hechos con retazos de otros. Una historia sin demasiado interés, deslabazada y que culmina con un final harto chapucero e incoherente. Y un mundo que reduce la Persia mítica de jeques, harenes, Sherezades, Aladinos, Hassassin y Djinn a un desierto lleno de pordioseros malolientes. Y aunque Mike Newell no es Orson Welles, cuando tiene algo que llevarse a la boca es capaz de hacer películas como "Cuatro bodas y un funeral" o "Donnie Brasco".

Lo cierto es que tampoco es ninguna sorpresa. Dejando de lado el tema de los videojuegos y el tufillo a blockbuster rápido que tiene y que por lo general nunca augura nada bueno, está claro que Ben Kingsley comienza a ser como el grajo, solo que en lugar de anunciar el frío lo suyo son las películas malas de carajo. Ahí tienen "La última legión", "Bloodrayne" o "El gurú del buen rollo" para dar fe de ello (por no entrar en su vertiente más gafapasta, como "Elegy" de Coixet). Yo a partir de ahora procuraré poner distancia entre su persona y la mía.

Además de Kingsley, merece mención especial el asunto del reparto. No se han visto por Persia tantos británicos desde antes de la Segunda Guerra Mundial. Sin comentar que Gyllenhaal de persa tiene lo mismo que el oro que produjo el moro con sus partes bajas. Digo yo que con lo ancho que es Hollywood algún actor habrá que dé más el pego y que tenga algo más de química con Gemma Arterton. Añadido esto a lo flaco de sus diálogos (y a lo rematadamente mala que es la actuación de ella) resulta en que entre los dos protagonistas hay tanta atracción como en una foto de primera comunión.

En fin, una decepcionante película de aventuras; la verdad es que una franquicia de tanta alcurnia como la del príncipe de Persia se merecía una película un poco mejor. Recomendada para gente con tiempo.
Comentar esta crítica/Ver los comentarios Puntuacion