Ficha

País

Argentina, España

Año

2007

Título original

¿Quién dice que es fácil?

Duración

108min

Dirección

Juan Taratuto

Guión

Pablo Solarz

Reparto

Diego Peretti, Guillermo Toledo, Mónica Galán, Andrés Pazos, Eugenia Tobal, Carlos Portaluppi

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Crítica de ¿Quién dice que es fácil?
Autor: bronte
Fecha: 02/05/2007.
Póster ¿Quién dice que es fácil?

¿Quién dice que es fácil?

Digerido por bronte

Yo he visto alguna que otra película argentina, y en ésta se nota bien que España ha metido la mano a conciencia. Vamos, hasta el codo. No sólo por la presencia de actores como Willy Toledo, lo cual sinceramente ya es un punto de calificación para la película, siendo como es, uno de los mejores actores que ha dado la humanidad, con su versatilidad y su porte, que haga lo que haga siempre hace de él mismo, y a menudo mal, sino básicamente por la historia, que aquí en confianza no hay por donde cogerla. Es más, esta película pasará a la historia por haber sido capaz de sorprenderme, cosa que no pasa a menudo. Vamos, sorprenderme, dejarme con la boca abierta de par en par, frotándome los ojos con fruición a la par que pensaba "no puede ser real lo que ven mis ojos". Y no, "¿Quién dice que es fácil?" no cambiará la historia del cine. Como mucho propiciará una ola de neoconservadurismo en Argentina y en todos aquellos países en los que se proyecte, por el afán (involuntario) que pone en hacer odiosos a todos los personajes "new-age".

La película en sí no deja de ser una comedia romántica con ese tono de "realismo social" (por llamarlo de alguna manera) tan exitoso en los países de herencia latina. Un hombre extremandamente metódico, interpretado por Diego Peretti alquila el piso contiguo al suyo a una fotógrafa superalternativa con piercing en la nariz y todo. No se me olvide decir que para que el espectador sepa que es muy metódico, le ponen haciendo listas de la compra y mirando mucho el reloj. Lo cierto es que, como ella es tan desenfadada, tan liberal (ya se encarga el guión de repetirlo cada dos minutos), le propone a él hacerle una sesión fotográfica, y en esto, va y le besa. Maravilloso. Es entonces en ese momento cuando descubrimos que él es eyaculador precoz. ¿Les suena de algo la temática? Déjenme informarles asimismo de que nuestro protagonista tiene además dos amigos que son algo así como "tonto y más tonto" cuyas únicas conversaciones giran en torno a cuándo están las mujeres más cachondas, que si las casadas tienen más ganas, que si las otras son más zorrones... Vaya, la típica película española pero con acento argentino.

Lo mejor de "¿Quién dice que es fácil?" es que ni el director (que parece mentira que sea el mismo de "No sos vos, soy yo"; se ve que sonó la flauta), ni el guionista, saben en ningún momento por dónde van. De la comedia desenfadada se pasa al drama humano, del humor inocente a los registros más destructivos... La trama se detiene largo y tendido en cómo el pobre hombre soluciona sus problema de eyaculación precoz. Y, mis más sinceras disculpas si les chafo el momento cumbre de la película, pero esto tiene que saberse. Esto no puede ser una información que atesoren avariciosamente aquellos (cuatro gatos) que vean la película. El protagonista se compra un libro para superar su problemita de rapidez, pero llega un momento en que necesita que alguien le ayude. Entonces le pide a su asistenta, una señora a punto de jubilarse y sobrepasada de kilos (que así hace más gracia, se dijeron a sí mismos director y guionista), le ayude en una especie de simulacro. La cosa es tan surrealista que una se imagina que fingirán estar en un bar o algo así. Pues no. De pronto vemos a la señora ponerse un guante de fregar la loza, y acto seguido se pone a practicarle una masturbación al precoz mientras pregunta -¿está así bien, señor Aldo? -La gente se va a desternillar- pensaron Taratuto y Solarz. Yo he visto pocas cosas en el cine en toda mi vida de tan mal gusto, tan sin venir a cuento y tan poco graciosas. Pocas situaciones más humillantes me puedo imaginar para el personaje de una asistenta. ¿Esto es lo que entienden ellos por comedia? Horas después aún sigo preguntándome insistentemente cómo a alguien se le pudo ocurrir semejante tontería. No contentos, amenazan con alargar el chiste, cosa que afortunadamente no ocurre.

Al final, tan mala es la cosa, que los responsables deciden convertir la película en un problema entre progresistas y conservadores. Ella se acuesta con todo quisqui, él es un facha porque quiere una vida menos movida. Ella es guay, él un represor opresor. Y no me voy a detener más en esa parte, porque ya todos nos conocemos la cantinela. De juzgado de guardia. Recomendada para masoquistas a los que les vayan las humillaciones. Puntuacion