Ficha

País

USA

Año

2006

Título original

Quinceañera

Duración

90min

Dirección

Richard Glatzer, Wash Westmoreland

Guión

Richard Glatzer, Wash Westmoreland

Reparto

Emily Rios, Jesse García, Chalo González, Jesus Castaños, J.R. Cruz

Enlaces

Externos

Críticas

por autor

por título

# A B C D E F G H
I J K L M N O P Q
R S T U V W X Y Z
Crítica de La quinceañera
Autor: bronte
Fecha: 13/12/2006.
Póster La quinceañera

La quinceañera

Digerido por bronte

El inicio de "La quiceañera" compila la elegancia natural de las puestas de largo estadounidenses con la clase innata de toda la cultura del reggaeton. Es en ese momento cuando el espectador descubre todo el vocabulario latente que duerme el sueño de los justos en su recuerdo, cuando empiezan a pasársele por la cabeza expresiones como "horror", "pesadilla", "maldición", "juicio final" y "apocalipsis". Afortunadamente, luego la cosa da un brusco giro y se convierte en un aburrido melodrama con sabor a jalapeños.

Como habrán leído por ahí, "La quinceañera" cuenta la historia de Magdalena, una adolescente que espera con ansiedad la llegada de sus quince años para celebrar la tradicional "quinceañera", una fiesta en la que las niñas van vestidas de "Barbie dama antigua" y desfilan en medio de parejas de amigos también adolescentes que les cubren con rosas mientras dan vueltas sobre sí mismos. Simultáneamente los padres lloran mucho. Sobre todo los de la homenajeada. También habrán leído que poco antes de que tan maravilloso momento llegue, Magdalena descubre con sorpresa que está embarazada. Hasta aquí todo es verdad. Sin embargo, las sinopsis oficiales insisten en que entonces, repudiada por su padre, para más inri predicador, se va a vivir con su tío Tomás y con su primo Carlos, formando una atípica e idílica familia. Aquí es donde los de marketing se han pasado tres pueblos.

La película utiliza dos tramas y una tramita que alarga hasta la extenuación. Trama uno: Magdalena, su relación con sus padres, y su relación con su novio cobarde. Trama dos: Carlos es un gay, también repudiado por la familia, que mantiene una relación con el vecino de arriba que acaba fatalmente provocando la tramita: Trama 3: el tío Tomás es una persona con un corazón muy grande que al final se lleva un disgusto definitivo por causa de la trama dos.

Como película independiente que es, presentada en Sundance este mismo año, "La Quinceañera" adolece de todos los problemas que se le suponen a este tipo de filmes: está rodada con talento muy discreto, hace gala de su poco presupuesto y no se esfuerza en excesivo en el tema del guión porque al fin y al cabo está llena de buenas intenciones. Pero de buenas intenciones está el infierno lleno, como ustedes probablemente saben. El resultado final es una película que ni fu ni fa, sólo apta para muy amantes del cine "alternativo". De tan minimalista, o sutil, o realista, no puedo decidirme en su intención, sobrevuela superficialmente por todos los temas, dejando muy claro qué buenos son los viejitos devotos, qué injusta es la vida de los homosexuales limpiadores de coches, y qué castas y puras son las mozas tex-mex. Todo ello sin una escena memorable ni una línea que perdure. Y a mayores, con un subtexto sobre "el milagro", que de pura falta de objetivo en la historia, no se sabe que tenga mucha razón de estar ahí más que hacer relleno.

Los personajes no tienen ningún tipo de consistencia más allá del momento presente que les toca, y en el caso de la protagonista y del anciano rozan el arquetipo plano. Sobre todo en el caso de éste último. Magdalena es del todo incomprensible, por lo menos en esta parte del mundo, donde parece que no existen niñas de 14 años con una actitud vital de 30. El personaje de Carlos tampoco pasa de ser el puro estereotipo del chicano tatuado, aunque con la novedad de que le va lo griego.

Dudo que mucha gente se pueda sentir interesada por esta historia, aunque de todo hay en la viña del Señor. Lo más llamativo, y para gustos colores, la banda sonora, trufada de éxitos latinos. Recomendada para tuneadores fílmicos.

Puntuacion