Ficha

País

USA

Año

2008

Título original

Untraceable

Duración

100min

Dirección

Gregory Hoblit

Guión

Robert Fyvolent , Mark Brinker, Allison Burnett

Reparto

Diane Lane, Billy Burke, Colin Hanks, Joseph Cross, Mary Beth Hurt

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Crítica de Rastro oculto
Autor: malabesta
Fecha: 03/04/2008.
Póster Rastro oculto

Rastro oculto

Digerido por malabesta

En "Rastro oculto" un asesino se vale de la red y de sus conocimientos de informática (algo más allá del cursillo de ofimática) para cometer sus crímenes. Normalmente estos ambientes tecnológicos suele debilitar bastante a las producciones que los usan. El tipo de público que se puede sentir atraído por una mujer (o un hombre) hablando de pings e IPs resulta difícil de embaucar y probablemente encuentre mil quejas técnicas (recuerden los comentarios de los "Full Monty" ante la calidad de las soldaduras de la protagonista de "Flashdance"), y por otro lado los que se puedan impresionar más fácilmente con la jerga de los protagonistas tengan así mismo la misma soltura para desconectar de la película si tanta palabrería se prolonga demasiado.


Jennifer (Diane Lane) trabaja en la brigada de delitos informáticos del FBI; como corresponde a alguien que sabe de informática, sigue viviendo con su madre. Junto a su compañero Griffin (Colin Hanks) se enfrentan al dueño de www.killwithme.com, una invulnerable y misteriosa web en la que truculentos asesinatos son difundidos en vídeo: cuantos más visitantes tiene la página, más rápido muere la víctima de turno.

La película parece denunciar, a través de su criminal, cómo cada vez vemos la violencia y la muerte de manera deshumanizada y morbosa, con unos medios  más explícitos y un público que  quiere ir un poco más allá. Así, el último crimen violento del día ha pasado de ser una columna en la sección de sucesos a convertirse en el vídeo más visto en YouTube. Lo cual sería una reflexión -y un juicio moral- válido e interesante de no ser porque "Rastro oculto" se alimenta también del "torture porn", al igual que "Saw" o "Hostel", y parece que mientras con una mano nos muestra con todo lujo de detalles los más sádicos asesinatos con la otra nos arrea una colleja si miramos.

La historia es bastante típica ya desde el principio, y como muchas otras veces, la mayor originalidad de toda ella parecen ser los métodos del asesino, que tampoco están todo lo explotados que podrían. Los crímenes no resultan en exceso emocionantes o inquietantes (más allá de lo desagradable) a pesar de que todos ellos llevan implícita una cuenta atrás (las sucesivas visitas a la página) que podría dar para algo más. Los protagonistas van pasando por los diálogos ("Esto se ha convertido en una jungla") y situaciones (como la conversación telefónica de "Creo que he descubierto algo, pero tengo que comprobar un par de cosas antes de contártelo...") recurrentes en cientos de películas. La resolución de la trama es también de libro, y aún así resulta bastante poco satisfactoria, en parte quizá porque el antagonista de Diane Lane se mantiene bastante distante durante mucho tiempo, de manera que el público no le coge la ojeriza necesaria para disfrutar del inevitable final.

Los protagonistas irrumpen en largos soliloquios técnicos con un impresionante número de términos incomprensibles para el vulgo pero luego no tienen reparos en entrar en la web del psicópata  desde el ordenador de casa y con el Explorer.
En general, cuando una película trata de reflejar la tecnología del momento suele saldarse el intento con un desastre. "Hackers", "Juegos de guerra" y mil más parece que nunca han llegado a coger el paso correcto, o iban uno por delante o siete por detrás. En "Rastro oculto" parece apreciarse la mano de algún que otro asesor técnico, y el resultado resulta curioso. Mientras que los protagonistas, expertos en seguridad informática, irrumpen en largos soliloquios técnicos con un impresionante número de términos incomprensibles para el vulgo (que si servidores, DNS, latencias y qué se yo) luego no tienen reparos en entrar en la web del psicópata -supergenio de la informática- desde el ordenador de casa y con el Explorer.

Sin duda lo mejor de la película es la actuación de Diane Lane, realista y moderada, y muy por encima de lo que uno puede encontrar en cualquier otra producción de este calado. Además siempre es bienvenido que la protagonista sea una mujer que no tiene que demostrar que es la más mejor o a la que le resulta imposible conciliar la vida doméstica con su éxito profesional, o lo que es peor (y típico del género) que se pasa la película gritando y corriendo hacia unos torneados bíceps que la protejan.

En fin, terror mediocre. Recomendada para los que no entran en nuestra página, que no tienen excusa. Nosotros no mataremos a nadie por muchos millones de visitas que tengamos.

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