Ficha

País

USA

Año

2007

Título original

Ratatouille

Duración

110min

Dirección

Brad Bird

Guión

Brad Bird

Reparto

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Crítica de Ratatouille
Autor: malabesta
Fecha: 30/07/2007.
Póster Ratatouille

Ratatouille

Digerido por malabesta

En Pixar hay un código conocido como “El formato Pixar” al que todas las películas producidas en la casa, que siempre tocan el tema de la mejora personal, parece que han de ceñirse: Con la ayuda de sus amigos o familia, un personaje se aventura en el mundo real y aprende a apreciar a los suyos. Ahora, por veinticinco pesetas cada uno, adivinen qué temas toca “Ratatouille”.

Remy es una rata que ha nacido con un exquisito sentido del gusto y del olfato, lo cual en una familia que come basura no es una bendición. Tras una brusca desratificación de la que han de huir, la corriente de un río separa a Remy de sus compañeros, y éste termina en el restaurante de Gusteau, otrora un famoso local pero que tras la muerte del titular -y héroe culinario de la rata protagonista- se ha ido viniendo abajo. Remy termina ayudando a Linguini, un cocinero bastante patán que debuta esa misma noche, y lo convierte en un gran éxito. A partir de ese momento cocinero y rata forjan una amistad en la que uno pone el talento y el otro el cuerpo, todo rico rico, todo con mucho fundamento.

Aunque la película es siempre entretenida y mantiene un estándar de calidad alto, llegando incluso a tener contados momentos bastante notables (como la persecución del chef Skinner al roedor protagonista por las calles de París) qué lejos quedan ya aquellos tiempos de “Toy Story”. “Ratatouille” intenta atraer a niños y adultos, sin conseguir satisfacer a ninguno de los dos. Parte de la historia no creo que interese demasiado a los infantes (como la relación entre Linguini y su compañera de cocina Colette y las luchas de ésta contra el machismo reinante en el mundillo), y quizá les resulte demasiado compleja. En cambio, el grueso del guión es quizá demasiado convencional (a lo mejor el “formato Pixar” se está convirtiendo en un yugo) para un espectador ya con espolones.

No deja de tener su gracia que el cocinero del restaurante más famoso de París sea una rata
Los momentos más divertidos de la película pasan por la muy cariñosa, casi hasta diría que hecha con admiración, parodia del mundo francés que pone el ambiente de la cinta; no deja de tener su gracia que el cocinero del restaurante más famoso de París sea una rata, o que todos los parisinos vayan siempre de negro
y en un dos caballos. Pero fuera de estos detalles, “Ratatouille” no brilla demasiado. Intenta combinar con suerte dispar varias historias, la de Linguini el aprendiz de cocinero, Remy la rata y Anton Ego, el despiadado crítico culinario.

Sin duda este último, que es el que menos tiempo ocupa la pantalla, es el personaje más -sino el único- memorable de la película. Suyos son los mejores diálogos (aunque no sean especialmente graciosos), especialmente aquellos en los que describe el noble arte de la crítica, él es el único con auténtica personalidad y hasta visualmente resulte quizá el más atractivo, principalmente por lo poco convencional de su aspecto.

Visualmente, “Ratatouille” sigue un poco la estela de “Los Increíbles” con sus personajes casi caricaturescos, aunque esta vez todos mantengan unas proporciones más humanas. Se agradece que la pareja protagonista (Linguini y Colette, no Linguini y la rata) parezcan gente normal, desgarbados si corresponde, pero sin caer en el esperpento o en el modelo “Betty la fea”, que hace pasar a un guapo/guapa por feo que sólo triunfa cuando revela su verdadera naturaleza de don perfecto. Como suele pasar, París siempre es la ciudad más bonita del mundo cuando la rueda un americano, y aunque los escenarios de la película son bastante limitados, los tres o cuatro planos del paisaje parisino que nos regala merecen la pena.

En fin, una comedia correcta, pero muy lejos de lo que se podría esperar. Recomendada para amigos del aire de cangrejo y la tortilla deconstruida. Por cierto, no teman, salvo una aparición breve de Ferrán Adriá, el resto de los dobladores son profesionales.



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