Ficha

País

USA, Marruecos

Año

2006

Título original

Home of the brave

Duración

105min

Dirección

Irwin Winkler

Guión

Mark Friedman

Reparto

Samuel L. Jackson, Jessica Biel, Brian Presley, 50 Cent, Christina Ricci

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Crítica de Regreso al infierno
Autor: malabesta
Fecha: 02/04/2007.
Póster Regreso al infierno

Regreso al infierno

Digerido por malabesta

"Regreso al infierno" trata el escabroso tema de la vuelta a casa de las tropas americanas en Iraq. Pero centrado sobre los que vuelven de la guerra, no sobre ella misma, si aquello es una ocupación o no, si todo es una rapiña del petróleo iraquí o si Kofi Annan es un caguetas. Para eso tendremos que esperar a que Michael Moore haga un (otro) documental (menos lo del señor Annan, supongo que Moore piensa que Annan cuando se pone las gafas se convierte en Clark Kent).

La película detalla el retorno a la vida civil de cuatro soldados, unidos al sufrir una emboscada en su última misión en Iraq. Vanessa (Jessica Biel) ha perdido una mano, Tommy (Brian Presley) ha visto morir a su mejor amigo, Will (Samuel L. Jackson) era el médico de la compañía  y Jamal (50 Cent) se cayó de culo cuando perseguía a unos insurrectos. Además de las heridas, cada uno de ellos vuelve con su trauma, al que se enfrentarán de maneras diversas, como pueden ser la botella, las pastillas y otros condimentos. La verdad es que tal y como se desarrolla la historia en "Regreso al infierno" más bien podría ser un telefilm que un film a secas. Aunque empieza bastante bien, a medida que van pasando los minutos va pasando del drama al melodrama. No basta que sus personajes tengan pesadillas y traumas, sino que además han de ir de fracaso en fracaso, a veces metiéndose en situaciones absurdas. No basta, por ejemplo, que Jessica Biel tenga problemas parar adaptarse a su nueva vida como mutilada, no. Para que nos demos cuenta de la auténtica dimensión de su drama, hemos de ver cómo intenta entrenar al equipo de malabares del instituto y lo mal que se siente cuando fracasa.

Luego, a medida que la cosa se va volviendo más rocambolesca, los diálogos empiezan a sufrir también, con unas conversaciones cada vez más narrativas, en las que los personajes han de explicar, porque no hay otra manera de que el público lo entienda, el torrente de emociones que tienen dentro, que aquello parece el transvase del Ebro.

También tiene un tratamiento de los personajes no demasiado depurado. Primero está el hecho, que a mí se me escapa, de que la soldado que interpreta Jessica Biel sufra una herida en combate en la que, a juzgar por lo que se ve en pantalla, más o menos se rompe una uña, pero luego en cuanto vuelve a casa parece que le han tenido que cortar el brazo a la altura del sobaco. No deja de dar la impresión de que está hecho así para que de más pena. Otros personajes no tienen tanta suerte, y son ellos los amputados. Así el de Christina Ricci aparece unos cinco minutos y no tiene tiempo ni de despedirse.

La dirección sigue la misma ruta. Aunque siempre es bastante efectista y artificial, en las primeras escenas de batalla convence bastante, pero cuando la película va avanzando empieza a recurrir continuamente a flashbacks, para que no nos olvidemos de lo mucho que han sufrido los protagonistas, a cámaras lentas y a mucho primer plano de soldados llorando.

El reparto sufre mucho la presencia de Samuel L. Jackson. Su personaje es, por un lado, uno de los que más tiempo ocupa en pantalla, y además ocupa gran parte de las escenas más dramáticas. Esto unido a que el resto de los actores distan mucho de estar a la altura, hace que la impresión que dan las actuaciones de Jessica Biel o Brian Presley sea bastante pobre. Caso aparte es el de 50 Cent., que insiste en su carrera de actor, a pesar de que es incapaz de mover la cara. Además, aquellos que vean la película en versión original, podrán maravillarse ante el hecho de que alguien que se gana la vida "cantando" (o al menos hablando rápido con música de fondo) parezca hablar sin abrir la boca ni mover la lengua, y el resultado sea totalmente incomprensible.

En fin, un drama un tanto exagerado, recomendado para supervivientes de la batalla de Perejil.

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