Ficha

País

USA

Año

2006

Título original

Saw 3

Duración

107min

Dirección

Darren Lynn Bousman

Guión

Leigh Whannell

Reparto

Tobin Bell, Shawnee Smith, Angus Macfadyen, Bahar Soomekh, Dina Meyer

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Crítica de Saw III
Autor: malabesta
Fecha: 08/11/2006.
Póster Saw III

Saw III

Digerido por malabesta

"Saw III" recoge el testigo de "Saw II" allí donde esta lo dejó: en el suelo. La tercera y por lo pronto última entrega de la saga tiene todos los defectos de las anteriores, pierde muchas de las virtudes y además es más larga.

En esta ocasión, el Puzzle (Tobin Bell), postrado en la cama debido a un tumor cerebral, prepara con su pupila Amanda (Shawnee Smith) la última y más rocambolesca de sus pruebas para Jeff (Angus Macfadyen). Además ha de mantenerse vivo para ver el resultado, y para ello secuestra a la doctora Lynn (Bahar Soomekh), que tendrá que utilizar todo tipo de instrumentos de ferretería para mantener a este lado a Puzzle.

El ritmo creciente en espectacularidad y sadismo que es necesario a medida que van pasando las secuelas es tal que el despliegue de "Saw III"parece una prueba de "El gran juego de la oca" o un nuevo módulo de Port Aventura. Yo no tengo nada en contra de la inteligencia creativa y planificadora de la que normalmente hacen gala los villanos de película, pero todo tiene cierto límite, y el nivel de Puzzle a la hora de construir elementos de tortura está tan por encima de lo humanamente concebible que uno espera que en cualquier momento de la película pare la acción para darnos un briconsejo. En este sentido, la película pierde gran parte de la frescura que tenía "Saw", que a la vista de cómo han evolucionado sus secuelas, era única y exclusivamente resultado de la escasez de medios técnicos y económicos de por aquel entonces. La simpleza del planteamiento de aquella hacía un poco más liviano el guión, que en lugar de centrarse en lo malo malísimo que era el malo, tiraba más por las peripecias de los pobres viandantes atrapados en sus trampas. Ahora todo esto es sustituido por tripas y largas escenas en el santa sanctorum de Puzzle, en las que supuestamente se desarrolla la relación entre él, su pupila y la médico de guardia.

A mayores del transcurrir de los diferentes personajes por los diversos instrumentos de tortura por allí dispuestos, parece que la trama de la película intenta meditar, no mucho, sobre grandes emociones humanas como la culpa, el perdón, la venganza o la mala leche. Pero todo a un nivel un poco superficial, que queda en evidencia en el desenlace final. A este gran momento se llega tras una escena tan larga que resulta imposible que mantenga la tensión necesaria para interesar al espectador y para que cuando al final todo concluya, sea satisfactorio.

Probablemente el aspecto más interesante de la película sea ver cómo van evolucionando los personajes malvados del género a lo largo del tiempo. Se ha pasado del alien (o vampiro, o lobo, o condón) hambriento sin más al psicópata descerebrado,  de ultratumba o no, y finalmente a personajes como Puzzle o el de Kevin Spacey en "Seven". En lugar de ser elementos liberadores y liberados  que a la vez que daban rienda suelta a sus instintos más bajos (venganza, lascivia, sed de sangre, hambre de cerebros, lo típico) permitían a los que luchaban contra ellos dar rienda suelta a los suyos también, como demuestra el hecho habitual de que los buenos de turno terminen encerrados en unos grandes almacenes o de que siempre haya una mozuela fogosa a la que salvar. Estos nuevos (o no tanto) psicópatas, más bien se dedican a imponer sus valores y su idea del orden social a los demás, y a impartir justicia de maneras nuevas e imaginativas sobre aquellos que se desvían de su norma.

A nivel visual, "Saw III" recae sobre sus predecesoras. Montajes muy complicados con infinidad de planos muy cortos, en los que los personajes gritan, tiemblan y hacen todo tipo de cosas a un ritmo muy acelerado. Aunque suponemos que el uso de esto en aquellos momentos de más tensión intenta dar una idea al espectador del stress mental y la situación irreal a la que los protagonistas están sometidos, más bien termina resultando una lata.

Las actuaciones están a la altura de una película que cuando nos muestra el mundo interior de los personajes, lo hace literalmente. Los momentos dramáticos suelen ir acompañados de chorretones de sangre, lo cual lo mismo tapa las incompetencias de los actores que evita ver sus logros. En todo caso, ninguna de las actuaciones parece estar fuera de lugar.

En fin, una digna sucesora de sus predecesoras. Si le gustaron "Saw" y "Saw II", esta le encantará. Si por el contrario es una persona normal, no creo que "Saw III" tenga mucho que ofrecerle. Recomendada para los que cortan el pan bimbo con motosierra.


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