Ficha

País

USA

Año

2007

Título original

Shoot'em up

Duración

86min

Dirección

Michael Davis

Guión

Michael Davis

Reparto

Clive Owen, Monica Bellucci, Paul Giamatti, Greg Bryk, Stephen McHattie

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Crítica de Shoot'em up
Autor: bronte
Fecha: 09/10/2007.
Póster Shoot'em up

Shoot'em up

Digerido por bronte

"Shoot 'em up" es una película que merece la pena ser vista sólo para comprobar el grado de sofisticación formal que está alcanzando cierto cine occidental. Encuadrada dentro del "género de los disparos", tiene como antecedentes al cómic y a otras muchas películas (más recientes que antiguas), que sería profuso nombrar por el hecho de que este filme no constituye un algo aislado, sino que es un paso más en un tipo de composición dinámica, muy visual, rápida y muy elaborada. Michael Davis, desde hace tiempo en el negocio, pero conocido básicamente por ese "gran éxito" llamado "Doble Dragón" con "Terminator 2" Robert Patrick y Mark Dacascos, se sube en el carro de lo mainstream con una película que tanto debe a la herencia Tarantino, en cuanto a la veda abierta de la violencia.

Una violencia que no tiene contención, pero que al mismo tiempo se muestra coreografíada y sofisticada no incurriendo apenas en el terreno de lo desagradable. En "Shoot 'em up" es bien posible que el personaje interpretado por Clive Owen mate él solito a unos 100 tipos con todo tipo de lo que popularmente conocemos como "fantasmadas". O más de 100 tipos incluso. Y cada muerte, cada disparo intenta ser más espectacular, más estilizado y más polisémico. Lo más reseñable de este filme es una semiótica de la imagen explícita que hace que cada plano sea un chiste o al menos un guiño en sí mismo. Desde la escena inicial, un tiroteo en el que Clive Owen atiende a un parturienta, con casquillos cayendo sobre el "vientre embarazado", no nada hay en esta película que intente pasar desapercibido. En ocasiones es reseñable, y en otras alcanza cierto grado de ridiculez. Con esto me refiero a otro tiroteo con coito incluido. O coito con tiroteo incluido. No sé cómo será mejor expresarlo.

Si la película se crece en cuanto a su montaje y ritmo, lamentablemente se va al "tacho" en el tema de la historia que es totalmente acccesoria, inconsistente, ortopédica y hasta un poco repelente con su moralina final de "no a las armas". Un "no a las armas" en una película en la que se disparan tres trillones de balas se convierte en un elemento antitético que sigue la consigna de una cinta en la que el oximoron es la constante (Un centro religioso con una monja que resulta ir semidesnuda de cintura abajo, justo antes de descubrirse que dicho centro religioso no es tal sino un lupanar, es sólo un ejemplo al respecto). Aparte de eso, la misma composición de los personajes es un tanto corta. Clive Owen interpreta a un buen tío, pero letal en potencia, que recuerda a Bugs Bunny en no pocas cosas, o quizás sólo en su obsesión compulsiva por comer zanahorias, que esperando el autobús de pronto se ve impelido a ir matando por doquier para salvar a un recién nacido de un grupo de miles de asesinos que quieren matarlo. En su aventura le acompañará Monica Belluci, una prostituta en período de lactancia, que sin lugar a dudas es el peor personaje del filme. Si el caracter en sí no da mucho de sí, la actriz tampoco acompaña, cada vez más acartonada (en todos los sentidos) y abusando una y otra vez de cierta pose llorosa. Clive, sin embargo, hace maravillas con otro personaje tampoco excesivamente brillante (su caracterización psicológica es algo carnavalesca, no siendo lo de las zanahorias lo peor), y consigue dotarlo de personalidad y encanto. Mucho encanto. Paul Giamatti, el malo malísimo del cotarro, está correcto, y aunque pone toda su voluntad, no llega a dar el tipo de malo malísimo en absoluto.

Otra película de acción que constituye un paso interesante en cierto lenguaje cada vez más codificado, y que servirá para pasar una buena tarde, sobre todo para aquellos capaces de disfrutar con el tipo de humor autoreferencial que desprende. Interesante en sí misma pero no magnífica. Recomendada para gente capaz de bromear con la muerte.
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