Ficha

País

USA

Año

2007

Título original

Shooter

Duración

124min

Dirección

Antoine Fuqua

Guión

Jonathan Lemkin

Reparto

Mark Wahlberg, Michael Peña, Danny Glover, Kate Mara, Ned Beatty

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Crítica de Shooter: El tirador
Autor: malabesta
Fecha: 10/04/2007.
Póster Shooter: El tirador

Shooter: El tirador

Digerido por malabesta

Las películas de Antoine Fuqua, no sé muy bien por qué, tienden siempre a ser sobrevaloradas. Recuerdo que tras “Asesinos de reemplazo” él era el nuevo John Woo, que viendo cómo van las cosas, no se sabe si era un augurio o una maldición. Luego vino “Training day” que hasta en los Oscar se coló, y por último “El rey Arturo”, que les gustó a dos personas. “Shooter: El tirador” vuelve a demostrar que donde Fuqua mete la mano, ahí sólo salen machotes de los de antes, que a la hora de volar una casa o un coche por los aires, ni se preocupan del calentamiento global ni leches de ésas.

El protagonista de turno es Mark Wahlberg. Interpreta a Bob Swagger, un francotirador de élite de los marines, que tras una escabrosa misión en África es abandonado a su suerte, como suele pasar con este tipo de supersoldados. Rambo, Casey en “Alerta máxima”, “Soldado universal”, hasta a Chuck Norris lo daban por “Desaparecido en combate”. A veces da la impresión de que el ejército americano es como la universidad española, se gastan miles de millones en formar a un montón de gente para luego ir dejándola por ahí tirada. El caso es que Swagger, tras haber sido abandonado a su suerte y ver morir a su compañero, pues éste cometió el peor error que un soldado puede cometer: sacar la foto de la novia, tiene un poco de resquemor con el gobierno. Así que cuando un grupo especial de la C.I.A., liderado por el coronel Johnson (Danny Glover), aparece en la puerta de su cabaña para ofrecerle participar en una misión para salvar al presidente, Swagger tiene sus dudas.

No destriparé más la cosa, puesto que la trama no es que sea tampoco el colmo de la complicación; Fuqua y Lemkin (guionista entre otras maravillas de “Planeta rojo” o “Sensación de vivir”) no se molestan mucho en tapar a los malos. Tiene mucho más interés en poner a Wahlberg volando cosas y matando a diestro y siniestro. Como aparece la C.I.A., mucho complot internacional y mucho la verdad usted no puede soportar la verdad, pero la profundidad intelectual del guión viene a ser la de cualquier película de Chuck Norris o Steven Seagal, aunque no faltará quien la acuse de “fascista” por mostrar al enésimo machote que se toma la justicia por su mano, o el que quiera ver en ella una crítica de la política exterior americana. Ver mensajes en este tipo de cine es como buscarle parecidos a las nubes, o pensar a qué huele lo que no huele. El mayo mérito narrativo de “Shooter: El tirador” parece ser el de conseguir colar la historia entre tanto tiro y explosión sin que el ritmo no decaiga demasiado, por lo que si a uno le gusta este tipo de espectáculos, la película se hace entretenida. Eso y hacer que Wahlberg use cada vez armas más gordas, que si hay segunda parte tendrá que llevar el rifle en una carretilla.

La dirección de Fuqua sigue haciendo uso intensivo de la cámara lenta, para que se vea bien que sus protagonistas son capaces de hacer llorar a Tom Berenger, que no se emociona ni cortando cebollas, de puro duros que son. Además, las numerosas escenas de acción están rodadas, como suele pasar cada vez más a menudo, de manera que más que una película, uno parece estar viendo un videojuego, con cientos de malos en cada esquina que caen al primer disparo. Supongo que en parte será herencia del cine de Hong Kong, en el que los malos atacan por cientos, o del western, en el que los indios venían por riadas, pero de un tiempo a esta parte se está perdiendo la relación personal y humana que el protagonista tenía con los soldados del enemigo. Aunque “Shooter: El tirador” tiene sus momentos de espectacularidad, especialmente pirotécnica, tampoco marcará un antes y un después en el cine.

Las actuaciones son tal y cómo un podría esperar. Malk Wahlberg bastante hierático, como le corresponde a un personaje como este, y dado que tiene el físico adecuado para el cine de acción (que nada tiene que ver con lo musculitos que se esté, como demuestra Nicholas Cage cada vez que enseña abdominales en una película) pues cumple sobradamente. A su lado está Michael Peña, al que ya hemos visto en “World Trade Center” o “Crash”, y que tan dignamente hace de inmigrante ilegal como de agente del F.B.I.; la tensión sexual la aporta Kate Mara, cuyo papel parece consistir en dispararle a la gente en ropa interior.

Y luego tenemos a Danny Glover y a Ned Beatty, actores de cierto relumbrón, traídos para darle lustre al elenco de secundarios pero que ambos parece más bien que estaban de cañas más que rodando una película.

En fin, una mediocre película de acción, recomendada para amantes de “Noche de acción”, pero sin nunchakus. Puntuacion