Ficha

País

USA

Año

2006

Título original

Step up

Duración

103min

Dirección

Anne Fletcher

Guión

Duane Adler, Melissa Rosenberg

Reparto

Channing Tatum, Jenna Dewan, Drew Sidora, Heavy D., Damaine Radcliff

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Crítica de Step up (Bailando)
Autor: bronte
Fecha: 19/11/2006.
Póster Step up (Bailando)

Step up (Bailando)

Digerido por bronte

Hay películas con tan poca ambición de perdurar en el tiempo, o sea, por lo menos en una semana, que de la pena que dan casi dan ganas de compadecerlas. Aunque no tanta pena como para no evitar la tentación de maldecirlas a la hora de ponerse delante de un folio en blanco y tener que rellenar un número mínimo de líneas ante el riesgo de ser acusada de negligencia crítica. ¿Qué les voy a contar sobre "Step up" que ustedes no sepan? En primer lugar que hay mucho bailoteo.

A grandes líneas la manida historia se desarrolla de la siguiente manera: Un gamberro de visera invertida y de suburbio de los pobretones, nada de "posh suburb", acompañado de sus "yo, man!" amigos, entra una noche "de estranjis" en una "School of arts", como aquella de Fama para que se ubiquen, y como no tienen nada mejor que hacer, expresan su creatividad artística destrozando a patadas, muy artísticas, eso sí, todo el atrezzo del teatro de la escuela. Una resolución en firme le obliga a cumplir 200 horas de servicio a la comunidad en esa misma escuela, y allí el tipo descubre que estar todo el día haciendo el moñas en la calle no es gratificante.

El cómo lo descubre, igual de tópico. Una bailarina de último curso, preparando su coreografía para ser vista por ojeadores de compañías de todo el país, pierde a su partenaire en un esguince, y no le queda más remedio que coger al crápula éste que está por allí fregando para que le acompañe en los "plies". Si se preguntan por qué elige a éste y no a un bailarín, les diré que el chico ya se ha ocupado a conciencia de lucirse en el patio de la escuela bailando hip-hop con los "yo, man!". A partir de aquí venidas y desvenidas, encuentros y desencuentros, la familia de él, tan cochambrosa, la familia de ella, moza tan incomprendida, que quiere que se deje de tanto baile y vaya a Cornell (prestigiosisima universidad donde impartió clases el mismísimo Carl Sagan), y lo que se le supone. El chico se superará a sí mismo, luchará contras sus circunstancias, se convertirá en un danzarín de tomo y lomo, y ella lucirá 50.000 modelitos de ensayo. Final feliz, con un baile que aquello parece del propio Giorgo Aresu.

A ver, así que recopilando tenemos las siguientes ideas: mucho baile (esto no es una idea, pero está ahí, asumánlo), poder regenerador del castigo, poder superador de la voluntad humana, valoración del individuo por encima de las circunstancias externas (situación social, raza, sexo, religión, etc.), importancia de la persecución del propio sueño, valor del sacrificio en el trabajo, recompensa ante el esfuerzo, importancia de alejarse del comportamiento asocial antes de que sea demasiado tarde (a los "yo, man!" que insisten en seguir por el lumpen moviéndose epilécticamente acaban muy mal), y todo lo que se pueden imaginar.

La historia de un chico regenerado por el baile. Y no regenerado porque antes fuera malo, que en ningún momento los personajes son presentados de esa manera, sino regenerado en el sentido de que encuentra un objetivo al que encauzar su vida, alejado de la indefinición en la que dejaba pasar el tiempo. Más antropológicamente, la película muestra la importancia del baile hip-hop, que puede que sea la última revolución cultural de masas que hemos vivido. Al contrario que la música, que sigue siendo un género más o menos definido, el baile de este movimiento lo ha invadido todo, y a este paso ya sólo va a quedar Julio Iglesias sin apuntarse al carro de meter un hip-hopeo en sus vídeos.

Desde luego, lo que les puedo decir, es que la irrupción del chico en el mundo de la chica es muy de agradecer, porque las coreografías de la susodicha bailarina, parecen todas de "Aplauso", aquel mítico programa de los primeros ochenta, con sus mallas y sus pelos. Pero no se equivoquen, con chico incluido las coreografías siguen siendo del montón. Recomendada para adolescentes que bailan en la ducha.

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