Ficha

País

USA

Año

2006

Título original

Charlotte's web

Duración

97min

Dirección

Gary Winick

Guión

Susannah Grant, Karey Kirkpatrick

Reparto

Dakota Fanning, Gary Basaraba, Siobban Fallon Hogan, Kevin Anderson, Essie Davis

Enlaces

Externos

Críticas

por autor

por título

# A B C D E F G H
I J K L M N O P Q
R S T U V W X Y Z
Crítica de La telaraña de Carlota
Autor: malabesta
Fecha: 21/04/2007.
Póster La telaraña de Carlota

La telaraña de Carlota

Digerido por malabesta

“La telaraña de Carlota” otra de las muestras de lo excelente que parece (o más bien parecía) ser la literatura infantil americana; mientras aquí nos criábamos con “Teo quiere ser funcionario”, “Tengo pitorro y tú no” o importaciones francesas como “El pequeño Nicolás”, al otro lado del atlántico tenían a gente como el Dr. Seuss, creador del Grinch o “The cat in the hat”, o a E. B. White, autora de “La telaraña de Carlota” o “Stuart Little” entre otros.

La película es una adaptación fiel del libro, así que ante todo es para niños. Pero al igual que muchas otras producciones infantiles como “Bambi”, ni siquiera los moteros más curtidos y barbudos son ajenos a las historias que en ellas se cuentan. “La telaraña de Carlota” cuenta la historia de Wilbur, el cochino más pequeño de la nueva camada de los Arable, una normal familia de granjeros. Debido a su tamaño el destino del animal no era demasiado brillante, pero gracias al empeño de Fern (Dakota Fanning), la hija mayor de los Arable, Wilbur pasa al establo de Homer (Gary Basaraba), tío de Fern. Allí conoce a Carlota, una araña a la que todo el mundo odia y al resto de los animales de la granja, que le informan, para su desesperación, del futuro que le espera en Navidad, que incluye una manzana en la boca.

La película gira en torno a la amistad de Wilbur con Fern y posteriormente con la araña Carlota; ambas intentan ayudarle a evitar su destino culinario. El problema de transformar un libro en película suele ser comprimir la historia; mientras a nadie le importa estar una semana o un mes leyendo (a menos que haya cursado la LOGSE), el mismo tiempo dentro de una sala de cine plantea ciertos problemas, al menos higiénicos. En el caso de “La telaraña de Carlota” esto se refleja en la infinitud de personajes, animales y personas, que se mueven por el guión pero que no tienen mucho que ver con lo que es la historia. Así incluso la propia Dakota Fanning tiene un papel que pasados los primeros minutos no tiene mucho que hacer.

También se arrastra este problema a la evolución de la trama. Muchos de los sucesos clave de la historia no terminan de estar demasiado bien expuestos, y uno tiene la sensación de que muchos de ellos son producto del capricho de tal o cual personaje; lo que tampoco ayuda mucho a preparar el clímax final. Además “La telaraña de Carlota” tiene un claro problema con el tono, de manera que los momentos más dramáticos están rotos de manera un tanto brusco por golpes de comedia que hubiesen sido mucho más efectivos un poco más separados. Algo así como si justo a la salida de un entierro, la viuda pisa una cáscara de plátano.

La película tiene uno efectos especiales bastante notables; mezclando infografía con imagen real, cerdos de verdad con cerdos que nunca estuvieron allí, etc. Pero tanto es el empeño en mostrar lo bien que le salen estas cosas que se introducen muchas escenas innecesarias y que sólo emborronan el resultado. Así por ejemplo cuando Carlota está tejiendo su telaraña se alcanza tal nivel de barroquismo, con planos subjetivos, cámaras que dan volteretas y atraviesan gotas de rocío, etc, que uno duda si está viendo “La telaraña de Carlota” o un tráiler de “Spiderman 3”.

Dakota Fanning, aunque estando a leguas de cualquier otro actor infantil, especialmente ahora que Haley Joel Osment ya es cliente de Gillette, parece que se está dando cuenta de lo buena que es, así que en esta película está un poquillo sobreactuada, dando cierta impresión de histerismo y afectación; algo así como Gary Oldman recién levantado. De entre el resto del reparto destacan los diecinueve cochinos que interpretaron a Wilbur; no sé muy bien cómo le explicarían a los animales que actuasen como si “esta pantalla verde fuese una araña”.

En fin, una agradable película infantil para todos los públicos, pero que se pierde un poco en sí misma. Recomendada para habituales del Mesón Cándido. Puntuacion