Ficha

País

USA

Año

2008

Título original

The day the earth stood still

Duración

103min

Dirección

Scott Derrickson

Guión

David Scarpa

Reparto

Keanu Reeves, Jennifer Connelly, John Hamm, Kathy Bates, Kyle Chandler, John Cleese, Jaded Smith

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Crítica de Ultimátum a la tierra
Autor: bronte
Fecha: 12/12/2008.
Póster Ultimátum a la tierra

Ultimátum a la tierra

Digerido por bronte

Al parecer esta película es un fiel remake de la original del año 1951. Como suele pasar en estas ocasiones, está embutida de efectos especiales, que no digo que sean malos, pero obviamente falta de alma. Si algo es reseñable de ambas versiones es su aparición en tiempos de paranoia. Si en la primera estábamos en el miedo nuclear, en esta puede ser el calentamiento global o semejantes. No queda claro cómo es que los humanos vamos a acabar con la Tierra. En todo caso, a la gente le gusta pensar que el mundo se acaba. Y ahí es donde se ve lo positivo que puede ser el miedo: a veces ayuda a corregir comportamientos que no llevan a ningún sitio.

Viendo esta película en lo primero que se piensa es en el trabajo que debe tener el pobre Keanu liposuccionándose los mofletes cada vez que se pone a rodar, y lo segundo, que es posible que algo de botox se haya metido al cuerpo. Lo tercero, que sin ser un actor excepcional, desde luego tiene "planta", aunque no será esto lo que fundamentalmente recordemos de esta película. En realidad no vamos a recordar nada de esta película. Quizás, que alguien en el equipo de casting era decididamente homosexual, porque así como las presencias masculinas son de potencia: Keanu, John Hamm (Mad Men) o Kyle Chandler (Anatomía de Grey), hay que reconocer que Jennifer Connelly, aunque tuvo su momento de voluptuosidad (en especial en "Mulholland Falls: la brigada del sombrero"), a fuerza de dietas, aunque aún guapísima, se ha convertido en una especie de ser andrógino, sin curvas, bastante alejada de los atributos femeninos. En esta además, en vez de ser una mujer normal y corriente, resulta ser una astrobióloga, profesión pionera y con futuro donde las haya, pero que decididamente la coloca de nuevo en la esfera de lo masculino como figura de autoridad y tal. Ya me entienden.

Para compensar esta masculinidad desbordante de la película, no aliviada ni por un diminuto besito, los guionistas deciden introducir un conflicto entre la madre y el hijo, que sin lugar a dudas reventará las entrañas del más pintado. Esta manía por dotar a los personajes de traumas tipo "Vietnam" ya apesta. El niño, por muy hijo de Will Smith que sea, se hace literalmente odioso. Odioso. Y si bien también en las críticas opera el principio de que no se puede matar a un niño, diré que si en medio de la película le hubiera caído un piano encima, yo no hubiera llorado mucho. Lamentablemente su padre tiene más poder que yo, y el retoño acaba el filme más fresco que una lechuga. Hasta supera su trauma, qué bien.

Como ustedes ya saben, Klaatu viene al mundo a salvar la Tierra de los humanos. Porque somos gente mala. Como no le dejan hablar ante la ONU, que ya se sabe lo cara que está una silla en esos foros, pues decide cargarse a la especie mientras Jennifer va con él de un lado a otro llorando mucho y torciendo mucho la boca. A todo esto, la película está trufada con unas esferas generadas por ordenador, que hay que reconocer que son muy bonitas, y en general a mí me ha placido toda la cosa de ver esas esferas llenas de luz sobrevolando NYC que como todos sabemos, es una ciudad maravillosa. Cuando ya por fin se ponen a destruir la Tierra, el efecto no es tan allá, y yo creo que lo vimos por primera vez en una "La momia". Al niño no lo destruyen.

El mensaje es el mismo. Somos muy malos, y los soldados buenos son los que van en misión de paz, que es lo políticamente correcto este mes. Pero hasta tenemos un corazón. Aunque estamos destruyendo el planeta. Todo esto explicado someramente con unas cuatro frases mientras el grueso de la película se lo lleva el tema del CGI. De vez en cuando abundantes dosis de sentimentalismo (que para algo tienen en nómina a un niño) y una resolución un poco tipo "yatá", que no se sabe muy bien a qué viene final tan atropellado y tan poco atado y bien atado. En general todo está muy poco encajado en este filme y como ya anticipaba en el primer párrafo, se ha tratado más bien de lucir el presupuesto que de llevar a cabo una actualización seria de un clásico, incorporando el "feeling" de la época que nos ha tocado vivir. No hay nada serio o profundo en este tema. No hay motivaciones ni mucha coherencia. Aunque empieza con bastante pulso, sobre todo en relación a su tratamiento visual, pronto se hace evidente que esto no es suficiente. Está Kathy Bates, que siempre da gusto verla, y todo lo demás es palomitas y refrescos.

Bastante decepcionante, aunque dará para una tarde de sábado. Recomendada para gente muy tiesa.
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