Ficha

País

USA

Año

1971

Título original

The Omega Man

Duración

98min

Dirección

Boris sagal

Guión

Richard Matheson, John William Corrington

Reparto

Charlton Heston, Anthony Zerbe, Rosalind Cash, Paul Koslo, Eric Laneuville, Lincoln Kilpatrick, Jill Giraldi

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Crítica de El ˙ltimo hombre vivo
Autor: bronte
Fecha: 09/11/2005.
Póster El ˙ltimo hombre vivo

El ˙ltimo hombre vivo

Digerido por bronte

Créanme: a mí me duele tener que decirlo y destrozar los alimentados sueños de superioridad cultural que campan por estos andurriales, pero mientras que en España en el año 71 hacíamos películas como "A mí las mujeres ni fu ni fa" o "Aunque la hormona se vista de seda...", en USA con ser tan ignorantes como son, quién lo iba a decir, se dedicaban a reflejar (con mayor o menor fortuna), los miedos y preocupaciones del hombre contemporáneo, explorando la ciencia-ficción y el futurismo apocalíptico del que fue uno de los bastiones Charlton Heston. Me refiero ni más ni menos que a "The omega man", película que con buen tino se tituló por aquí "El último hombre vivo", conscientes los traductores de que con posteriores reformas educativas, en la piel de toro no quedaría ni un alma capaz de encontrar la relación entre la letra griega omega y el concepto de "ultimidad".

Si en "Cuando el destino nos alcance" se nos presentaba una nueva Edad Media económica, "El último hombre vivo" nos traslada a una nueva Edad Media intelectual. A finales de los setenta, una guerra entre China y URSS (atención a los contendientes), ha derivado en un holocausto químico que ha borrado la vida de la faz de la Tierra. No nos resultan ahora tan lejanos estos miedos después del antrax y del gas sarín, pero a principios de los setenta ya era un tema presente en la narrativa americana. Tras el apocalipsis, sólo un hombre ha logrado sobrevivir: Neville, un médico militar que consiguió inyectarse la vacuna en pruebas que él mismo había creado. Pero no está solo. Un grupo de antes seres humanos, mutados ahora en una especie de zombies con fobia a la luz, constituyen "La familia", una secta que tanto interna como externamente recuerda a las inquisiciones medievales. Este grupo de engendros no sólo destroza, quema y aniquila todo vestigio de ciencia o cultura (cultura que no les parezca a ellos aceptable, claro, porque bien que tienen sus propios ritos), también quieren sacrificar a Neville, como último representante de una desaparecida sociedad que odian.

El fondo de la historia (basada en el best-seller "I am a legend" de Richard Matheson), aborda de una manera metafórica (pero perfectamente accesible) la eterna lucha entre el raciocinio y el dogma, o lo que es lo mismo, entre la luz y la oscuridad. Neville utiliza la razón, es un científico, y puede salir de casa con la luz del sol. Por el contrario, Matthias, el líder de la secta, y sus secuaces, se ven obligados a esconderse durante el día para reiniciar cada noche su labor de reformateo histórico y así poder construirun mundo a su medida en el que no caben los que no son como ellos. Neville es capaz de entender que la ciencia y el progreso nunca tienen una carga moral, sino que la carga moral se la aplica el ser humano con su uso, mientras que Matthias culpa a los avances de haberles llevado al holocausto y haberles convertido en seres blanquecinos, de ojos muertos y pésimo gusto con los sayones...

Aparte de lo interesante y clásico del argumento, la película es un fruto claro de los años 70 tanto en su estética como en su realización, y con todo consigue momentos memorables, como el poder ver a Charlton Heston conduciendo por una Los Ángeles completamente desértica, o el muy simbólico final del personaje protagonista. Muy simbólico en el mundo occidental, claro, porque créanme que los budistas o taoístas, a priori no lo entenderían. En la línea "avanzadilla" de la que siempre pudo presumir Heston, la película incluye un amor interracial, bastante mal desarrollado, todo hay que decirlo, y algunos peinados afros a punto de conseguir la esfera perfecta. Charlton, por no faltar a la costumbre, pasa medio metraje desnudo de cintura para arriba, pese a frisar la cincuentena, pero eso es algo que sus fans le perdonamos con gusto...

Nadie pueda decir que sea una obra maestra, pero sí que es un clásico (camp). La ética y estética de Matthias (Mazayas para los españoles) y familia, es un icono recurrente (homenajeado también en los Simpsons), y su regusto a serie B setentera con usos televisivos hace de esta película un producto de fácil visionado. Además, ver a Charlton Heston levantar su famoso mentón, compensa cualquier fallo de desarrollo de guión o ramplonería en el contenido de la imagen.

Recomendada para gente que esté en contra de quemar libros, reescribir la historia, acosar a medios de comunicación... lo de todos los días, vamos. Puntuacion