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Concurso La Lista
¡Al abordaje!
Autor: Pirulo de Quintanar
Fecha: 01/11/2003.

¡Al abordaje!

Un artículo de Pirulo de Quintanar

Hará un tiempo tuve ocasión de leer una entrevista en la que un conocido actor español proponía y justificaba, con el desparpajo que permite el saberse sobre un pedestal, una nueva modalidad de saqueo y pillaje que sacaría los colores en su momento al mismo Curro Giménez. Espero que sepan comprender que, en el anodino contexto del cine nacional, no sea capaz de recordar quién exponía tan brillantes ideas, aunque seguramente sea un detalle sin importancia teniendo en cuenta que esa camarilla suele tener una voz única en cualquier tema, cinematográfico o no.

Ensalzaba este buen señor las virtudes de la versión original subtitulada, y lo conveniente que sería que se obligara, trabuco al hombro, a distribuir las películas en lengua extranjera en este formato. Pensarán los corazones llenos de indulgencia que lo que se pretende, tirando paternalmente de la oreja al público y negando su derecho a elegir el formato que quiera para el espectáculo que está pagando, no es otra cosa que acercar a la gente a la obra en su versión íntegra y que, de paso, aprendan idiomas. Nada más lejos de la realidad. Su osadía llegaba al límite de reconocer con descaro las verdaderas intenciones de este alevoso abuso, y que consistían en apelar a la pereza del espectador para intentar atraerlo a sus películas.

Parece un plan de malvado de cómic de Mortadelo, y cuesta trabajo comprender como alguien puede llegar a ser tan ruin de manera tan pública sin mostrar vergüenza. La impresión que daba es la de que ni siquiera se daba cuenta de cuan rastreras podían ser sus declaraciones. No se puede pasar por alto el desprecio que demuestra sobre el excelente trabajo que realizan sus mucho menos subvencionados colegas, actores de doblaje, a quienes por lo visto quiere negar sus más que honrados salarios dedicándose a una labor rentable y apreciada. Tampoco importa, por lo que se ve, que la aplicación de esta medida pudiera suponer un perjuicio para las salas de exhibición, que en muchos casos no pasan por sus mejores momentos, y que por otra parte ya se ven sometidas a la imposición de reservar un determinado porcentaje al cine español. De lo que se trata, por lo que se ve, es de coaccionar de cualquier manera al público para que le den dinero a unos señores a quienes, pobrecitos, el dinero que invierten en ellos las arcas públicas se les hace pequeño.

Resulta además ridículo pensar que esta medida pudiese beneficiar al cine español, puesto que, aunque quitasen los subtítulos manteniendo la versión original, no resultaría mas ininteligible una película japonesa que comprender a algunos actores de aquí, más faltos de un logopeda que de este tipo de sandeces. Y si en un tercer asalto decidiesen cortar por lo sano y declarar directamente proscrito el cine extranjero, aún así sigo sin encontrar motivo alguno para gastar mi dinero en alguna de sus castañas teniendo una ventana en mi casa por la que puedo ver a la gente pasar.

Recomendar, en cualquier caso, a todos los lectores de esta página, que si alguna vez se llevase a cabo este acto de piratería, emigren inmediatamente a un país mas civilizado, como Nigeria, pues es seguro que la sharia no puede permitir semejante atropello. Por lo demás, tanto actores de doblaje como exhibidores que perdieran su trabajo como consecuencia de este acto de bandidaje, que sepan que tienen las puertas abiertas en el mundo de la crítica cinematográfica. Somos muchos y mal pagados, pero seguiremos poniendo en su sitio a todos estos rufianes.