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Concurso La Lista
¿Buen gusto? ¡No gracias!
Autor: Patuca Pompidur
Fecha: 01/02/2004.

¿Buen gusto? ¡No gracias!

Un artículo de Patuca Pompidur

En el cine español faltan muchas cosas. Falta el cine y falta el español. Porque cuando es español, más que cine es un sopor, y cuando es cine, no tiene nada de español, limitándose a copiar exitosas fórmulas americanas. Pero si algo falta, es glamour. La industria cinematográfica española, más que la fábrica de sueños, es la fábrica de pesadillas, a juzgar por el feísmo estético cultivado por sus integrantes. Y como prueba, la Gala de los Goya. Que sinceramente, ha dado miedo. Estuve a punto de dejar la imagen del televisor en negro y quedarme sólo con el audio, sino fuera por lo vulgares que resultan también oídos nuestros "goyeros".

Si la XVIII Edición de los premios Goya fuera un concurso de "a ver quien lleva el traje más horripilante", sin lugar a dudas y por goleada hubiera ganado Mariola Fuentes. Cual Escarlata O'Hara, se vio que arrancó una de las cortinas de su casa y se la puso encima. Lo que pasa es que esta Mariola o no sabe coser, o no sabe como utilizar las páginas amarillas, porque ni corta ni perezosa, en vez de hacerse un traje, cogió la cortina y se la enrolló al cuerpo como si fuera un dispensador de toallas higiénicas en un lavabo de carretera. Lo mejor que se puede decir de la toalla/cortina es que hería mucho la vista. Por favor, que alguien le explique a Mariola que no se pude tener tan mal gusto.

Otra que optó por el estilo "voy de horrorosa porque yo lo valgo" es Isabel Coixet, que se decidió por un espantoso saco de nylon negro que a la altura de los muslos llevaba un remiendo de colorines, tipo "patchwork cañi", pero en pobre. Claro que fue mucho peor escucharla hablar. A una se le indigesta el té cuando piensa en aquellos interminables balbuceos, con ese tono tan nasal, manteniendo durante segundos un "eh" sostenido. Algo como "eeeEEEeeeEEEhhHHHHH"... Fue lo peor. Alguien que escribe un guión no puede expresarse tan pobremente. Es imposible. Aunque al principio de la gala Anabel Alonso apareció con el notario jurando por "su mare" que no había tongo (¡pero qué vulgaridad!), lo cierto es que algo de estafa tiene que haber cuando la ganadora por el mejor guión, al recoger el premio sólo sabe decir "eeeEEEeeeEEEhhHHHHH"... Y encima con ese vestido...

El estilo "lentita" parece que cundió entre las féminas del evento, y aunque Isabel Coixet se lleva la palma en eso, Laia Marull no se quedó atrás. La protagonista de "Te doy mis ojos" también recogió su premio al ritmo de "Eehhh, es que no séeee que decir...Ayyy, virgincita...". Por favor, ¿nadie les enseña un mínimo saber estar a estos personajes?. Peor quizás, incluso, una de las responsables de sonido de "Te doy mis ojos", que cuando recibió su Goya, después de marear la perdiz durante largo tiempo, dijo algo como "¡Para mí esto es muy fuerte, Buaaajjj!", como si estuviera recibiendo el premio de "Mejor redacción sobre la vaca" de 5º de la ESO.

Leonor Watling optó por el estilo "Mad Max", Eusebio Poncela parecía recién salido de la rive gauche, sin quitarse la visera ni nada... ¿para qué? Al fin y al cabo la elegancia no es una exigencia en los Goyas. Y Rossy de Palma revolucionó el concepto de hombre/mujer bocadillo, pintándose con Plastidecor en el pecho la muy significativa expresión "?kompassion", que vaya usted a saber que quiere esto decir. Desde luego bonito, no hacía. Loles León se dijo a sí misma que estaba divina y se disfrazó de "Divine", sin la gracia de ésta última, y en general los caballeros (?) salieron sin afeitar, y casi estoy por asegurar que sin ducharse. Sin ir más lejos la textura del pelo del presentador, Diego Luna, se adivinaba grasienta y pegajosa. Puede que toda una colonia de seres vivos residiera allí. Pero no puse en el cuerpo del delito mis delicadas manos para comprobarlo.

El no va más de la vulgaridad lo aportó Luis Tosar cuando nada más salir a recoger su premio como mejor actor por "Te doy mis ojos", su primera palabra fue "hostia", por si alguien en algún momento había creído que se había educado en Eton. La grosería está de moda. Ellos lo llaman espontaneidad y naturalidad. Pero se engañan a sí mismos, y a nadie más. La ceremonia fue muy aburrida, no hubo ningún tipo de actuación, aunque eso sí, pese al anual ataque contra USA en forma de "esos yankis", (algo tan malsonante como "sudacas", la verdad), toda la música que se escuchó era claramente anglosajona, "Somewhere over the rainbow", "Ain't no mountain high enough"...

Mención de Honor para la señorita que salió a recoger el premio al mejor documental en representación de José Luís López Linares, hablando por el teléfono móvil. Lo peor de lo peor. Los Goya van a peor, en todo. Que alguien haga algo ¡Socorro!