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Concurso La Lista
Once de once: los anillos del tío Oscar
Autor: P@j@rita
Fecha: 01/03/2004.

Once de once: los anillos del tío Oscar

Un artículo de P@j@rita

cartel oscarA las 18:30, hora local, con viento de Sunset Boulevard, daba comienzo la 76 ceremonia de entrega de los Oscar en el Kodak Theatre de Los Angeles.

Un año más, el simpar Billy Cristal conduce la más importante y fastuosa ceremonia del mundo mundial y parte del extranjero, con dos peculiaridades con respecto a otros años. En primer lugar, el llamado "5 seconds delay", osease, los 5 segundos de retraso con que la ceremonia es emitida por televisión. La Academia ya mostró su desacuerdo con esta medida hace un par de semanas a través de su presidente, aunque la ABC dejó claro desde el principio que en ningún caso se produciría "censura" en los discursos u opiniones que los asistentes a la gala pudieran verter, sino que era una medida para evitar otro tipo de "espectáculos" o "pezoneos" varios ya que los Academy Awards, al igual que la Super Bowl, pretenden ser un show para toda la familia.

La segunda medida es el adelanto de un mes en la fecha de la ceremonia. Normalmente, los Oscar se entregan a finales de Marzo, pero este año la cadena ha querido cerrar el "periodo de audiencias" con buenos resultados y casi nos tenemos que comer las uvas vestidos con traje de noche. Me explico, en los USA se producen dos mediciones generales de audiencia al año: una a finales de febrero y otra a finales de septiembre, pues bien, la ABC quería cerrar el primer periodo siendo la cadena más vista y nos ha cambiado la fecha. That`s showbusiness! y aquí paz y después gloria. Pero vayamos al asunto en cuestión.

Este año la ceremonia ha sido más tediosa que de costumbre; yo aún no sé muy bien por qué. Comenzó Sean Connery (con un horripilante acento escocés, yo creo que ensaya todas las noches para poder hacer las eses tan marcadassss...) presentando el vídeo en el que Billy se mete en todas las pelis nominadas a modo de genial parodia. Los temas estrella: la pasión de Gibson, el pezón de Jackson (de Janet, no de Peter), los mencionados 5 segundos y los matrimonios gay de San Francisco, muy gracioso pero con menos chispa que otros años, sin esa elegante incorrección política que el presentador muestra todos los años. Después cantó, bailó y hasta se sentó en el regazo del sin perdón Clint Eastwood, pero no convenció. Estuvo correcto durante toda la gala pero el público permaneció bastante frío, a lo mejor porque al adelantarse la gala aún les pillaba con la resaca post-nochevieja...

El primer premio fue a parar a manos de Tim Robbins como mejor secundario por "Mystic River", agradeció muy correctamente y se fue. Y en este momento de la ceremonia yo me pregunto: ¿dónde está aquella lista negra hecha por los siniestros jefazos de la industria en una mansión de las colinas de Hollywood una oscura noche de tormenta con rayos y truenos?, supuestamente la pareja Robbins-Sarandon estaba la primera de la lista y este año van y le dan, no sólo el Oscar, sino todos los premios habidos y por haber: el Globo de Oro, el del Sindicato de Actores y hasta un primer premio de baile techno-country en un concurso celebrado el mes pasado en Snydersville, Missouri. Da que pensar ¿no...?

A continuación los premios técnicos acaparados en su totalidad por "El Señor de los Anillos", las actuaciones de las canciones nominadas absolutamente soporíferas (no se dan cuenta de que en Europa ¡¡son las cinco de la madrugada!!), el inmerecido Oscar a Reneé Zellweger, más estatuillas técnicas, la decepción al no ganar el documental "Balseros", única apuesta española este año (Uff, casi me hago seppuku con una espátula) y los cortometrajes y animaciones varias, es decir, todo el relleno del que la gente pasa desde sus casas pero que Patuca y yo, al estar allí sentados, tuvimos que soportar estoicamente. Puede ser que la lentitud y aburrimiento se debieran a que este año todos los premios estaban cantados y se cumplieron todas las apuestas, no hubo emoción.

Así pasó con los premios grandes, mejor actriz para Charlize Theron, que hizo el discurso más emotivo de la ceremonia aunque su interpretación en esta película no sea tampoco nada del otro mundo pero bueno, si Nicole Kidman ganó por ponerse una nariz, cómo no se lo van a dar a ésta que se transformó toda... Sean Penn agradeció el suyo(yo votaba por Johnny Depp, sería el Oscar más destroyer con diferencia) como si estuviera hablando con su primo Pepe de los plazos de la hipoteca y Sofia Coppola subió a recoger el suyo por el mejor guión original (pero que guión, si casi no hablan, !!sólo se miran!!) demostrando que hablar en público no es lo suyo y dando las gracias a papá Coppola y al primo Nick.

Peter Jackson que, asumámoslo, es un hobbit y sacabao, ganó premios al mejor director y película y se contento a Nueva Zelanda. En resumen, ESDLA ha pasado a la historia igualando a "Ben-Hur" y "Titanic", la Magistral "Master and Commander" se tuvo que conformar con dos Oscars menores y, entretanto, el público como muerto, ni siquiera despertó con el homenaje a la gran Katherine Hepburn o el premio de honor al mítico Blake Edwardsn(Moonriver...). Punto.

Son las 22:00. Los informadores abandonamos el Kodak Theatre mientras el aire se llena con los cláxones de las limusinas, amontonadas en Hollywood Boulevard en un enorme desfile de estrellas preparadas para cenar con cubiertos de plata en alguna de las fiestas post-oscar. Unos operarios desmontan las gradas de la entrada cuando en alguna ventana de un edificio adyacente comienzan a sonar los acordes de "There´s no business like show business", de Sinatra. Patuca y yo nos marcamos un baile sobre la alfombra desierta. Las luces se apagan.

Nos vemos el próximo año, Oscar.