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Concurso La Lista
Fantasía
Autor: Pirulo de Quintanar
Fecha: 05/04/2004.

Fantasía

Un artículo de Pirulo de Quintanar

A estas alturas a casi todos nos debería resultar indiferente el destino de los Oscar. No es tanto el hecho de que el buen nombre y crédito de este premio haya sido mancillado y arrastrado por infames lodazales, año tras año, galardonando películas mediocres o incluso trabajos realmente tóxicos que en la mayoría de los casos caen justamente en el olvido, como la incoherencia y veleidad en los criterios para otorgar las estatuillas. Ante todo lo que quiero aclarar es que no pretendo entrar en la discusión sobre la adjudicación de unos premios que me importan una hortaliza, dejando constancia de que en mi opinión, y a la vista de su trayectoria, los premios Oscar deberían repartirse por sorteo para, al menos, hacer más limpias las inevitables porras de cada año.

Lo que no puedo decir que me haya sorprendido es la lluvia de críticas, blasfemias y maledicencias con respecto al reconocimiento de la película de Peter Jackson. Detrás de muchas de las argumentaciones y reivindicaciones de otras películas supuestamente ultrajadas por haber sido desplazadas por “El retorno del rey” subyace la idea de considerar una obra de fantasía indigna de obtener ni tan siquiera un pisapapeles dorado que a estas alturas representa no sabemos muy bien qué valores cinematográficos. He tenido ocasión de leer recientemente en El País esta idea, en un artículo en el que se expone que la fantasía es “una forma menor de imaginación” merecedora únicamente de ganar premios también menores como “mejores títulos de crédito”, “mejor carpintería” o “mejor chico de los recados”. Semejante escándalo lo atribuye el autor a la total decadencia y descomposición de los valores morales de los jueces, corrompidos por el vil metal, olvidando u omitiendo por pudor las habilidades felatrices del director neocelandés.

Independientemente de los méritos de sus apuestas favoritas, aunque en rigor todas las películas son igualmente merecedoras de semejante nadería, lo que indigna a mucha gente es que se haya premiado una película fantástica. Sin embargo, lo que sí es realmente lacerante es ver generalizado semejante desprecio al género literario más antiguo y que tantas obras imprescindibles ha dejado como legado. Afortunadamente, en otros lugares es tratado con mayor decoro, pero aquí, si no fuera por el renombre adquirido, Borges sería en opinión de algunos el autor de unos cuantos librillos sólo aptos para pasar el rato.