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Concurso La Lista
El helicóptero
Autor: Punicher
Fecha: 15/06/2004.

El helicóptero

Un artículo de Punicher

Supongo que todos aquellos que tengamos cierta edad, recordaremos una popular serie de anuncios de una conocida marca de mantequillas en el que, de "improviso" un helicóptero que transportaba a un reportero aterrizaba en un colegio para preguntarle a las señoras con qué mantequilla alimentaban a sus hijos. Entre otras muchas curiosidades del anuncio, cabe destacar el comportamiento histérico de las madres, que al ver el helicóptero (supongo que cualquier helicóptero) se liaban a berrear y hacer aspavientos levantando las manos para solicitar la atención del reportero y los quince segundos de fama que ello conlleva.

A la vista de las declaraciones que recientemente ha sacado por su boquita Luís Tosar (se pueden ver en Las Provincias Digital incluso con la mano levantada), uno no deja de acordarse de ese anuncio, pero con un helicóptero ocupado por representantes del ministerio. Luís Tosar ejerce la profesión que podríamos llamar de funcionariado extraperlo. Es decir, no consta en la nómina de ningún organismo público (a pesar de que lo haya intentado en las últimas europeas), pero desde sus comienzos en el teatro subvencionado, pasando por la televisión autonómica gallega para luego darnos con sus huesos en la pantalla de cine, Tosar ha mamado del saco de lo público. No contento con eso, nos riega con estas declaraciones.

De entre las habituales declaraciones de las plañideras del cine español, hasta resultan sorprendentes. Ahora la culpa de que el cine español no se coma una rosca es de los dobladores. Sorpresa. Pero no porque acerquen el cine extranjero al gran público, sino porque, citando, ocultan los defectos de los actores americanos que, citando de nuevo, son unos caras de palo. Entonces, si el cine español no triunfa es que ellos son igual de malos, pero no los doblan, que es la única diferencia. A mí se me ocurre que los podrían doblar a ellos también, pero dobladores americanos. Esto de que los actores americanos sólo son caras es una gran verdad, que se puede apreciar comparando cualquier musical de allí con uno (el único) de aquí, en el que nuestros actores nos riegan con su chorro de voz. Yo todavía tengo pesadillas.

Otra de las razones que achaca Tosar al frascazo español es el gran mal de las distribuidoras, que no teniendo poco con jugarse los cuartos en esto del cine resulta que las muy malandras se niegan a poner una película española más de cuatro semanas en cartelera, que es cuando empiezan a funcionar. Gran verdad. Con cuatro semanas en cartel, sólo con la gente que se equivoca de sala, cualquier película haría dinero. Luego dice también que hay un montón de películas americanas, malísimas, que resulta que el primer fin de semana hacen su agosto. Pero no porque a todos vayamos a ver lo que nos dé la gana, sino porque somos esclavos del marketing, y entramos al cine presos de las lucecitas y los anuncios. Si algún día yo hago una película, contrataré al flautista de Hamelin para que traiga la gente a verla.