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Concurso La Lista
El cine de acción español
Autor: Profesor Rocachitón
Fecha: 24/08/2004.

El cine de acción español

Un artículo de Profesor Rocachitón

L.R. nos propone un tema para que desarrollemos uno de estos "otros" que tanta fama nos han dado en el planeta entero. L. R. se pregunta: ¿Por qué en España no se hace cine de acción?; y no sólo se pregunta, sino que además, se responde aventurando una posible contestación: ¿es a causa del miedo a los altos presupuestos?.

No se equivoca nuestro  lector cuando apunta a lo del dinero como posible causa de este vacío del que adolece nuestra cinematografía, entre otros muchos. En una industria tan raquítica como la nuestra, gastar más de lo estrictamente proporcionado por el ministerio supone una especie de suicidio profesional al que los cineastas patrios no están dispuestos a arriesgarse. Reparando en las taquillas del 98% de las producciones que se generan en Iberia, parece entendible que se tenga esta actitud netamente conservadora. Sin embargo, de todos es bien sabido que "sólo el que se arriesga, gana" y que hay que "renovarse o morir"; y parece que nuestros cineastas han elegido hace tiempo el camino de la eutanasia. Aunque no me atrevería a decir si ésta es pasiva, o más bien activa.

Pero no es esa la única razón por la que nuestros responsables cinematográficos declinan hacer un género de películas que no aburre al respetable. Hay que tener también en cuenta la falta de formación del sector en estos menesteres. Y es que esto es como una pescadilla que se muerde la cola: como nunca se ha hecho, no hay quien sepa hacerlo, y como no hay quien sepa hacerlo, no se hace. ¿Acaso alguien cree que en España hay muchos realizadores con la suficiente imaginación visual como para planear escenas de acción? Tan acostumbrados al hiperrealismo, sufren de cierta atrofia espacio-visual, que puede ser rentable en determinado corte de filmes, pero que obviamente es letal en el género de acción. Y no sólo eso. También podríamos entrar en el apartado de los profesionales técnicos. ¿Qué técnicos de efectos especiales, infografía, coreografía, y un largo etc. hay en España? Muy pocos, y los que hay, o se tienen que ir, o aquí no pueden hacer nada. Y esta es la terrible realidad, y cuanto más tardemos en reconocerla, más tarde lograremos solucionarla. España sigue siendo un país de "emigrantes", porque es un país que sigue sin aceptar la diversidad, y más en este tipo de sector que tan influido está siempre por la "moda". En resumidas cuentas, en este país cuando no se está en el "mainstream" es muy difícil salir adelante.

Claro que, sería de una torpeza inexcusable por mi parte, atribuir esta terrible laguna a factores puramente cinematográficos. Existen y son muy importantes, pero más importantes son aún los extracinematográficos, y es en estos últimos dónde reside el verdadero quid de la cuestión. ¿Por qué nadie hace cine de acción? Pues en gran medida porque los españoles no estamos dispuestos a reconocernos como posibles protagonistas de este tipo de filmes. Y me tienen que perdonar que me remonte tan atrás, pero una respuesta correcta nunca puede ser simple: El caso es que desde la pérdida del imperio en el que "no se ponía el sol", los españoles no hemos levantado cabeza. Se construyó entonces lo que se ha dado en llamar "la leyenda negra" y aunque parece mentira, desde entonces sigue operando. Hemos tenido pequeñas subidas, como a principios del XIX y recaídas catastróficas como en el 98. Lo cierto es que, teniendo una historia muy parecida al resto de las grandes naciones occidentales, hemos dado en pensar que somos más feos, más tontos, más cobardes, y a fin de cuentas, que sólo podemos ser tenidos en cuenta como los payasos de la fiesta.

El cine de acción necesita por regla general un héroe, y por ahí parece que no pasamos. Puede que el espectador español esté dispuesto a aceptar un héroe americano, un héroe francés, un héroe inglés, pero nunca y de manera tajante un héroe español. En cierta manera, porque aunque se niegue a la hora de las tapas, sabemos que esos países se toman en serio a sí mismos, pero no tenemos esa misma opinión de nuestra nación. Aceptamos ser graciosos, ser ocurrentes, incluso ser "profundos" si es que eso significa algo. Pero no ser "héroes". Imagínense "Misión Imposible I", protagonizada por miembros del CNI, y más a estas alturas de curso. Es fácil aventurar el pitorreo. Y no sólo eso. ¿Quién interpretaría a Ethan Hunt? ¿Antonio Resines? ¿Javier Bardem? Y que conste que lo digo con todos mis respetos hacia estos actores. Pero las cosas como son. ¿Qué actores hay en España con la suficiente preparación física y el suficiente carisma personal como para afrontar un primer papel de acción? Creo que la lista es de uno o ninguno.

Y no sólo eso. El héroe, por definición, es una individualidad sobresaliente. Es un individuo que sobresale de los demás por algún tipo de valor positivo, y lamentablemente, y más por un tema de ignorancia que por maldad, en España se lleva muchos años trabajando desde la más tierna infancia en contra de la individualidad, lo que siempre deriva en la masa. Y ello porque la individualidad está considerada como un rasgo retrógrado, al creer, erróneamente, que opera contra la solidaridad. ¿Con estos mimbres, que es lo que podemos esperar? El héroe sostiene valores inmutables, por muy cínico o sarcástico que sea, al final siempre está defendiendo el lado del "bien", y lamentablemente en este país ese tipo de psicología dramática está considerada como "facha". Aún recuerdo, no sin tristeza, como la crítica española tachaba unánimemente de "fascista" al alegato más claro y contundente que Hollywood ha producido contra el McCarthysmo, y que no es otro que "Solo ante el peligro". Como decía antes, todo ello desde la más absoluta ignorancia, ignorancia que lamentablemente está recortando, por no decir censurando encubiertamente, nuevos caminos expresivos de nuestro audiovisual, simplemente por ser considerados "políticamente incorrectos", cuando son la propia esencia de la evolución de la narrativa.