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Concurso La Lista
Mal gusto por doquier
Autor: Patuca Pompidur
Fecha: 21/06/2005.

Mal gusto por doquier

Un artículo de Patuca Pompidur

Tom remojadoEscribo llena de estupor ante la mala educación que la gente con charm se ve obligada a ver de continuo. El otro día, en la presentación de "La guerra de los mundos" en Londres, tuve que presenciar, y con mis propios ojos, un detalle de un mal gusto inexcusable. Cuando Tom Cruise se acercaba a la vallas para responder amablemente a las preguntas de los reporteros (que hay que añadir que me parece muy bien lo de las vallas porque hay algunos que parece que acaban de dejar el ariete en la entrada, justo después de eructar), un hombrecillo hizo algo de una impertinencia colosal.

Mientras Tom respondía amablemente a sus preguntas (porque Tom es siempre muy amable con los periodistas, quede constante), ese engendro, utilizando un micrófono de pega, tipo flor de payaso, roció la cara del ídolo con agua dejándole completamente empapado. Tom Cruise, por supuesto no salía de su asombro, pero rápidamente reaccionó inquiriendo:

-¿Por qué lo has hecho? Ven aquí.

El presunto reportero, que tan valiente había sido segundos antes para mostrar semejante mala educación, no sabía muy bien qué responder. Tom, que al igual que el resto de nosotros no podía entender qué había empujado a este individuo a actuar de aquella manera, seguía preguntando:

-¿Por qué lo has hecho?, ¿qué es lo que encuentras de divertido? Esto es ridículo. Disfrutas despreciando a la gente, ¿no?

Tom en remojoEl "bromista" intentó alejarse después de semejante genialidad, ya ves tú, habiendo completado el cupo de creaciones imprescindibles para la humanidad por este año, pero Cruise lo agarró del brazo con glamour sin par mientras le decía:

-Eh, no huyas. Eso ha sido increíblemente grosero. ¡Te estoy concediendo una entrevista, estoy respondiendo a tus preguntas, y tú haces algo realmente repugnante! Eres un idiota. ¡Eres un idiota!

Yo estoy totalmente con Tom. Lo más triste de todo es saber que si alguien hace algo así, es porque sabe que va a haber gente al otro lado de la pantalla que ría estas gracias totalmente carentes de elegancia o de ingenio. Sólo así se explica que la televisión esté colapsada por pseudoperiodistas cuyo único objetivo en la vida es el de reírse de los entrevistados, pegarles pegatinas en la espalda o niñerías y vulgaridades por el estilo. No puedo dejar de preguntarme qué tipo de público puede disfrutar con un espectáculo tan decadente.

Finalmente se descubrió que el tal reportero no era tal, sino un cómico de la televisión local cuyo nombre no haré público por no otorgarle una publicidad que ciertamente no se merece. A él y a sus tres compinches se los llevaron después detenidos los bobbies y puede que se enfrenten a un cargo por asalto. A mi me parece muy requetebien. Guerra al mal gusto y a la vulgaridad. Y si me he de quedar yo sola defendiendo la trinchera, no faltará en mi misión Chanel nº 5.