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Concurso La Lista
Las cien mejores frases
Autor: Profesor Rocachitón
Fecha: 08/07/2005.

Las cien mejores frases

Un artículo de Profesor Rocachitón

La "American Film Institute" nos obsequia una vez más con una lista de "Los/las cien mejores..." conocida la afición que tiene el pueblo americano por crear rankings de todo tipo de cosas. Afición que en principio podría ser criticada, mirada con perspectiva, y en este caso en concreto, "Las cien mejores frases" arroja una verdad insoslayable, y es que la historia del cine americano tiene las suficientes buenas frases como para poder permitirse el lujo de elegir las cien mejores. Lamentablemente en el caso español, tendríamos que hacer una lista de las tres mejores frases y que probablemente serían: "No le despertéis; el Rey está dormido", "¿Nos hacemos unas pajillas? Pero sin mariconadas", y "El concetu es el concetu". En el caso de la lista de la AFI, las cien mejores frases elegidas comportan desde el año 1927, incluyendo una frase de la primera película sonora, "El cantor de jazz" y siendo la misma: "Esperen un momento; aún no han oído nada"; una frase llena de ingenio e ironía, hasta el "A veces veo muertos" de "El sexto sentido" (1999). En medio muchas frases que sin ser obras maestras ni en forma ni en fondo, consiguieron hacerse un hueco en el lenguaje coloquial cotidiano, posiblemente por su sonoridad o personalidad del actor que las pronunció. En esta categoría estarían casos como los de: "¡Stella! ¡Hey, Stella!" de "Un tranvía llamado deseo" (1951), "La-dee-da, la-dee-da" de "Annie Hall" (1977), "Yo, Adrian" de "Rocky" (1976), "Hello, gorgeous" de "Funny Girl" (1968), o "¡Toga, toga!" de "Desmadre a la americana" (1978). Claro que para personalidad la de Greta Garbo que consiguió que una frase tan poco lucida como "I want to be alone", ("Grand Hotel", 1932), se haya colocado en el trigésimo puesto de esta lista. Pero es que la propia Garbo es ininteligible sin ese perpetuo afán de estar sola.

También están las frases sin las que no concebiríamos a algunos personajes: "Le haré una proposición que no podrá rechazar" de "El padrino" (1972); "Vamos, alégrame el día" de "Harry, el sucio" (1983); "Teléfono, mi casa" de "E.T." (1982); "Volveré" de "Terminator" (1984); "Hasta la vista, baby" de "Terminator 2" (1991); "Elemental, querido Watson" de "Las aventuras de Sherlock Holmes" (1929); "Bond, James Bond" de "James Bond contra el Dr. No" (1962); o "Un martini, agitado no revuelto" de "Goldfinger" (1964), aunque estas tres últimas han aparecido ciertamente en más películas que las aquí reseñadas, ya que configuran las señas de identidad de un personaje por entregas.

Figuran en esta lista asimismo las frases que caracterizan toda la peripecia vital y/o psicología de un personaje: " All right, Mr. DeMille, I'm ready for my close-up" o "" I am big! It's the pictures that got small" de "Sunset Boulevard" (1950); "You talking to me" de "Taxi driver" (1976); " I love the smell of napalm in the morning " de "Apocalypse now" (1979); " Made it, Ma! Top of the world!" de "Al rojo vivo" (1949); " A census taker once tried to test me. I ate his liver with some fava beans and a nice Chianti" de "El silencio de los corderos" (1991); " Frankly, my dear, I don't give a damn" (ésta última elegida como la mejor de todas); " As God is my witness, I'll never be hungry again" de "Lo que el viento se llevó" (1939); o " Mama always said life was like a box of chocolates. You never know what you're gonna get" de "Forrest Gump" (1994) entre otras.

Frases que cierran contundentemente un filme: " After all, tomorrow is another day!" de "Lo que el viento se llevó" (1939) o "Well, nobody's perfect" de "Some like it hot" (1959); frases que conforman toda una filosofía: " Love means never having to say you're sorry" de "Love Story" (1970); " The stuff that dreams are made of" de "El halcón maltés) (1941); " Rosebud" de "Ciudadano Kane" (1941); " There's no place like home " de "El mago de Oz" (1939) , o " I have always depended on the kindness of strangers" de "Un tranvía llamado deseo" (1951).

La AFI también ha reseñado las frases "bonitas" que se erigen como parte de la biografía sentimental de gran parte de los espectadores ganando aquí por goleada Casablanca (1942): "Siempre nos quedará Paris", "Este es el principio de una buena amistad" o "Tócala Sam. Toca "El tiempo pasará"", frase por cierto totalmente tergiversada por estos pagos ya que nadie en la película dice eso de "Tócala otra vez, Sam". Sería injusto olvidar las frases que componen todo un gag como "Tomaré lo mismo que ella" de "Cuando Harry encontró a Sally" (1989) o " Gentlemen, you can't fight in here! This is the War Room!" de "Teléfono rojo, volamos hacia Moscú (1964), o las terroríficas "El mejor amigo de un chico es su madre" de "Psicosis" (1960).

Por último están las frases cómicas, entre las que merece la pena destacar: " Striker: Surely you can't be serious; Rumack: I am serious.and don't call me Shirley" de "Aterriza como puedas" (1980) y " One morning I shot an elephant in my pajamas. How he got in my pajamas, I don't know" por supuesto de los fantásticos hermanos Marx en "El conflicto de los Marx". Quedan muchas en el tintero, incluidas algunas francamente malas como "Show me the money" de "Jerry Maguire (1996), película que incomprensiblemente se ha colado en esta lista con dos entradas. Pero aún así, se puede decir abiertamente que el cine americano está hecho de grandes frases.