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Concurso La Lista
Greta Garbo
Autor: Blaue Engel
Fecha: 21/09/2005.

Greta Garbo

Un artículo de Blaue Engel

La ventaja que los actores de cine nos llevan a los infelices mortales, es que siendo todos iguales, ellos pueden no envejecer nunca, aunque mueran sobrepasando los cien años. Cierto es que existe la fotografía y los vídeos caseros, pero nosotros sí envejecemos porque por muy bien que salgamos, no estamos rodeados del glamour y el contexto de idealidad en el que ellos son luminarias.

Hay estrellas maravillosas que cobran más brillo si cabe después de traspasar el linde de la vida humana. Marilyn Monrroe, Humphrey Bogart o James Dean son los paradigmas de tal fenómeno. Cada vez cobran más importancia porque han llegado a la consideración de clásicos. Y ya se sabe, lo clásico es aquello que jamás pasa de moda, aquello que es de vigencia.

Ahora que se cumple el centenario de Greta Garbo, la diva más rutilante de la pantalla, ella vuelve con todo su poderío a recordarnos la página que dejó escrita con caracteres indelebles en la cinematografía mundial. Aseguran los que la vieron de cerca, que su rostro era algo así como sobrenatural. Y los que revisamos sus películas o contemplamos sus fotografías de promoción en las antiguas revistas de cine, volvemos a captar la luminosidad de su rostro, su exquisita elegancia, y su impresionante mirada. Aquella mirada turbadora que dejaba sin aliento al espectador.

Fueron muchas las diosas que ocuparon aquel Parnaso que ya no existe, pero algunas tuvieron la suerte o la desgracia de morir jóvenes, o retirarse a tiempo, sin permitir que sus adoradores las vieran deteriorarse al ritmo que ellos se perdían su frescura. Greta, fue de estas últimas. Pero sin duda ya nació con la señal de los elegidos.

Hija de un sencillo trabajador y una empleada de hogar, en su adolescencia sufrió la perdida de su padre y para paliar la precaria situación económica familiar abandonó los estudios poniéndose a trabajar en una barbería. De allí paso a dependienta de unos grandes almacenes en donde fue escogida como modelo para anuncios comerciales. Y Greta se matriculó en la Real Academia Dramática de Estocolmo. Allí conocería al director Erac Petscher, bajo cuya dirección apareció por primera vez en pantalla en la película "Pedro el tramposo". Más tarde, con otro director, Mauritz Stiller, empezó a ser física y nominalmente Greta Garbo, iniciando una carrera artística que dejó al mundo del cine mudo títulos gloriosos como "El demonio y la carne", "Ana Karenina" y "La mujer divina". Al llegar el sonoro, Greta traspasó la línea del tiempo llegando a la consagración como actriz en obras que perduran en la memoria, tales como "Anna Christie", "Susan Lenox", "Mata Hari", "Gran Hotel" y "María Walewska". Y más tarde, cuando dejando a un lado el drama abordó la comedia, "Ninotchka"  asombró al mundo con su hasta entonces desconocida vis cómica.

Trabajó con los mejores directores de la época, Rouben Mamoulian, Ernst Lubitsch. Y entre los romances de carácter bisexual que mantuvo con importantes iconos del cine, destaca sobre todos ellos John Gilbert, el gran amor de su vida.

Greta fue nominada cuatro veces para el Oscar de Hollywood, pero fue en 1954 cuando la Academia se lo otorgó en reconocimiento a la trayectoria de su carrera cinematográfica.

Más tarde, tras interpretar a las ordenes de George Cukor, "La mujer de las dos caras", Greta se retiró definitivamente de la vida artística y pública, recluyéndose en su casa de Nueva York hasta el fin de sus días.

Pero mientras su gloria se perpetuaba en heroínas tan carismáticas como Cristina de Suecia, ella creaba otro personaje colosal, inalcanzable e igual de imperecedero: su propio personaje inserto en un misterio insoluble.

Podríamos extendernos e incidir sobre lo que representó en la historia del cine, podríamos intentar adentrarnos en el arcano de su vida, pero ahora cuando se cumplen cien años de su nacimiento y se la recuerda con los fastos dedicados a nombre, solo podemos decir que Greta Garbo sigue siendo para los cinéfilos del mundo, Divina.

Greta Lovisa Gustafsson (Greta Garbo), nació el 18 de Septiembre en Estocolmo, Suecia, en 1905.
Murió en su piso de Nueva York, el 15 de abril de 1990.
Sus restos descansan en una tumba de Norrkyrkogard, donde por la profusión de ramos y coronas podría decirse que las flores blancas nacen.