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Concurso La Lista
Shelley Winters, un nombre para el recuerdo
Autor: Blaue Engel
Fecha: 14/01/2006.

Shelley Winters, un nombre para el recuerdo

Un artículo de Blaue Engel

Shelley Winters ha cerrado sus ojos para siempre.

Unos ojos cuya mirada nunca dejaba indiferente al espectador.

Pese a especializarse durante los últimos años de su carrera en la interpretación de mujeres mediocres, patéticas y torturadas; pese a adquirir con el tiempo un cuerpo con sobrepeso, antítesis de la actriz prototipo de Hollywood; pese a no haber sido intérprete principal por antonomasia, el rostro de Shelley Winters dominaba la pantalla. Su fuerte personalidad, su sensual carnalidad, y su gran talento de actriz, arrasaba en cualquiera de los personajes que interpretaba, enriqueciendo de manera muy especial las obras en las que intervenía.

La vida artística de Shelley dio comienzo como corista en los espectáculos de Broadway, de los que saldría camino de los platós de los grandes estudios, en los que pronto se convirtió en la gran actriz cuyo recuerdo nos retrotrae a algunas de las mejores películas de la historia del cine.

Estudió en el Actor´s Studio junto a otros nombres míticos como los de Marlon Brando o Paul Newman, y su primera película importante fue “Doble vida”, bajo la dirección de otro hombre importante, George Cukor, uno de los mejores directores de actrices. Después trabajo con nombres más señeros de la época dorada de Hollywood, tales como Robert Siodmak, Robert Aldrich, Roman Polanski, Robert Wise, Anthony Mann, Charles Laughton y Stanley Kubrick. Ganó dos Oscar en la categoría de mejor actriz secundaria. El primero en 1959, por “El diario de Ana Frank” y el segundo en 1965 por “Un retazo de azul”. Sin olvidar su candidatura por “La aventura del Poseidón” y otras nominaciones más.

Muchos son los títulos a recordar, pero bástenos citar “Lolita”, “La noche del cazador” o “Un lugar en el sol”. Esta última junto a Montgomery Cliff y Elizabeth Taylor, nombres legendarios de la fábrica de sueños.

Contrariamente a sus éxitos cinematográficos, su vida íntima no fue de las más afortunadas. Sus relaciones amorosas (Errol Flynn, Clark Gable y Marlon Brando, entre otros) siempre estuvieron presididas por escándalos. Incluso pusieron fin a sus dos borrascosos matrimonios contraídos con Vittorio Gassman en 1952, y con Anthony Franciosa en 1957.

Sin embargo, Shelley Winters es historia. Historia de las grandes intérpretes, cuyo nombre se hace imprescindible en la cinemateca memorística de los verdaderos cinéfilos.

Después de mucho tiempo retirada de los estudios, se despidió de la aventura de su vida, con el corazón destrozado por un infarto.

Un corazón que conmovió en tantas ocasiones, nuestro propio corazón…
Nunca adiós, Shelley. Porque, gracias a la técnica podremos volver a verte en esos títulos que guardan tu carisma.

Shelley Winters, cuyo verdadero nombre era el de Shirley Schrift, vió por primera vez la luz en St. Louis (Illinois) el 18 de agosto de 1922.
Falleció en el centro de rehabilitación de Beverly Hills de Los Ángeles, el día 15 de enero de 2006, a los 85 años de edad, a consecuencia de un infarto cardíaco.